25 de Julio, Furrinales

Furrina era una Diosa perteneciente a la mitología romana, cuyo culto, según la tradición, fue instituido por el rey Numa, sucesor de Rómulo. Poseía un manantial del Janículo, del agua en movimiento y bosque sagrado en el Janículo. Era una deidad con dos vertientes. Por un lado castiga a los hombres malvados o que han cometido crímenes y por otra parte es la que conserva la paz social, precisamente al castigar los crímenes.

Durante los días de su fesitividad, se celebrarían unos juegos o “ludi” en su honor. Serían convocados por parte del Flamen en las kalendas de quintilis, es decir, el día 1 de julio. Un concurso literario de poesía, como eje central se tomaría la primavera, el resurgimiento de la naturaleza el desencuentro entre los hombres y la lucha de los quirites (ciudadanos romanos) por superar las dificultades que los Dioses ponen en su camino si no tienen un comportamiento adecuado con ellos.

Desde el día 23 de julio hasta el 25 se saldría al campo, al menos uno de los días y celebrarían una comida campestre, que consistirá en verduras frescas, fruta y pan, se bebía vino mezclado con agua del manantial de Furrina en partes iguales, en cantidad moderada y se celebrarían juegos en familia. Estarían prohibidas las apuestas de todo tipo en esos juegos, para no crear disputas y que la Diosa no fuera molestada. Tras la comida, habiéndose reservado una porción para ella en un lugar de la mesa, regresarían a casa y en ella continuarían con los juegos familiares. En caso de que hubiera niños impúberes estarían exentos de beber vino. Su bebida debía ser agua del manantial durante las Furrinalias y su alimentación la adecuada a su edad.
La música era una parte esencial en las celebraciones, por ello la que se escuchaba había de ser adecuada a la celebración, ésta debía de ser amena y exenta de violencia, cuyas letras la incitaran o animaran.