23 de Junio, Festividad Celta del Hombre Verde

A través de la Historia, una gran cantidad de Dioses paganos y figuras folclóricas fueron representadas con astas y con apariencia animal, como machos cabríos o con rasgos de venados. Una pintura rupestre ancestral conocida comúnmente como "el hechicero", hallada en una cueva en Francia, representa una figura mitad hombre, mitad venado, que podría ser la representación de un chaman realizando un ritual.

El Dios Celta conocido como Cernunnos por los galo-romanos aparece siempre en todas las representaciones con cuernos de venado y siempre está asociado a la fertilidad. El personaje astado en el folclore Inglés conocido como Herne, podría haberse originado en la figura de Cernunnos. En la Antigua Grecia, fue venerado el Dios Pan que aparece siempre con la cabeza de macho cabrío, llegándose a convertir en la figura del dios Fauno del panteón de dioses de la Antigua Roma. En la India, un dios astado conocido como Pashupati fue visto como una representación del Dios Shiva.

La idea de que todas las imágenes astadas fueran deidades y que todas ellas representan manifestaciones diferentes de un único Dios astado, y que el Catolicismo intentó reiteradamente suprimir su veneración por asociarlo con la imagen de Satán, fue originariamente desarrollada por los círculos ocultistas que se pusieron de moda en Francia e Inglaterra en el siglo XIX. La famosa ilustración de Eliphas Levi sobre la figura de Baphomet, en su manuscrito "Dogme et Rituel de la Haute Magie" (1855) (basado en la pintura de Goya sobre el sabbat de las brujas, 1789) acompañan las sugerencias sobre este efecto. La imagen de Levi, "Baphomet", se ha utilizado en la mayoría de reprentaciones sobre el Diablo desde entonces. El simbolismo de dicha representación tiene su origen en la carta "Diablo" del Tarot de Marsella que se popularizó en los siglos XVII y XVIII: el murciélago con astas, pezuñas y pechos de mujer, que se halla posado sobre el globo terráqueo; Levi añadió el caduceo de Mercurio en su ingle, colocando la antorcha de corona en su cabeza, y aportándole un gesto hacia unas lunas crecientes encima y debajo. Esto no era una figura maligna, según Levi: tan sólo un Dios antiguo, pero que fue arrojado a la clandestinidad y condenado por ser una figura relacionada con la brujería por parte de otras religiones.