Turmalina


Turmalina: [(Na,Ca)(Mg,Fe»,Fe»’)3B3Al3(Al3Si6O27)(O,OH)4]. Borosilicato de Aluminio. La composición es muy variable; da lugar a muchas variedades. Cristaliza en el sistema trigonal. Cristales prismáticos trigonales con estrías profundas. A veces en masas.

Color: rosa, azul, violeta, negro, pardo, amarillo, gris, verde, rojo, incoloro. Coloración zonal. La mayoría de los cristales presenta diferentes tonalidades en el mismo cristal. Fuerte Pleocroísmo. Brillo vítreo a resinoso, transparente a opaco. Mohs: 7 a 7 1/2. La identificación de la turmalina se hace a través del análisis de alguna de sus propiedades ópticas y físicas. Las propiedades ópticas consideradas son: El índice de refracción. Siendo una gema birrefringente, en la cual la luz refractada se divide en dos rayos, cada uno con un índice de refracción característico (1,624- 1,644). La diferencia del índice de refracción de estos dos rayos nos da una constante, denominada birrefringencia. Esta constante es relativamente alta en comparación con otras gemas, y es prueba determinante. El dicroísmo. Esta propiedad es notoria en la turmalina, facilitando así la identificación de la gema.

Usos: Sus diferentes colores es electrizables por el calor o frotamiento, por tanto influye en el sistema nervioso. Ayuda a conciliar el sueño, fortalece la mente, elimina temores y acciones negativas. La mas conocida es la Turmalina negra. Es una piedra magnífica, poderosa, evolucionada, versátil e incapaz de dañar a quien la use. Neutraliza el estrés, el miedo, la angustia. Absorbe las negatividades, no sólo de las personas extrañas, sino las de uno mismo. Produce un campo sanador entre los iones positivos. Su irradiación energética ayuda al crecimiento espiritual interno. Conjuntamente con el cuarzo cristal transparente forma un poderoso equipo para desbloquear los chacras y repeler situaciones fatales, creando ambientes limpios y sanos. Recomendable usar la turmalina personalmente, así como en los ambientes donde se trabaja. Preserva lo que comúnmente se denomina «mal de ojo». Sirve también como cicatrizante en heridas menores. Es necesaria y útil para las personas muy sensitivas que trabajan en diferentes campos como la medicina, industria, comercio, magisterio, etc. y estén en contacto permanente con otras.

Regencia: Plutón y Saturno.

Correlación con los Signos: Cáncer, Leo, Aries, Tauro, Géminis, Capricornio.
  • Turmalina verde: Es una gema dotada de vibraciones de protección. Encerrada en el interior de la mano, activa su fuerza y ayuda a ver con mayor claridad los problemas en momentos de desconcierto y confusión, a fin de evitar situaciones críticas. Es muy conveniente cuando se trata de decisiones de negocios y asunto de dinero. Aplaca las ansiedades nerviosas. Contrarresta desórdenes hormonales. Afín a todos los chacras excepto el plexo solar.
  • Turmalina negra: Esta gema tiene la virtud de desviar las energías negativas por lo que, en meditación, resulta favorable para superar circunstancias poco propicias o confusas. Es una piedra protectora contra los daños que se pueda inferir uno mismo.