29 de Mayo, Día del Roble

Lo más antiguos santuarios fueron los bosques naturales. El árbol se considera sagrado en muchas culturas y entre los celtas se venera especialmente el roble. Es la última fiesta de mayo esta dedicada al espíritu de la vegetación. Se hacen bailes en los bosques con profusión de adornos y guirnaldas a base de hojas de árbol. Al atardecer se plantan los nuevos robles o el árbol "Rey" del lugar.

Para todos los pueblos que han conocido al roble, este árbol es sinónimo de fuerza, pues basta ver el porte que presenta un ejemplar adulto, para darse cuenta de la fuerza que emana de su interior. En latín roble y fuerza se expresan con la misma palabra: robur, simboliza tanto la fuerza física como la moral.

Es árbol sagrado para los pueblos germánicos y eslavos, como lo es la encina en los mediterráneos. Perun, el Dios soberano eslavo, señor del trueno, se le rendía culto en los bosques de Novgorod (cerca del golfo de Finlandia), y en su honor ardían permanentemente ramas de roble. El roble alemán de Ramowe estaba investido de divinidad para los germánicos.

Los escandinavos y teutones llamaron al roble, árbol de la vida de Thor. En la mitología nórdica, este dios fue el más popular, pues era el vigilante del orden, protector de los campesinos y los guerreros, viajaba en un pesado carro de bueyes, que hacía resonar los cielos con el trueno. Sobresalía del resto de los dioses por su fuerza, honradez y fidelidad, atributos propios del roble.