03 de Mayo, Los Mayos

La Festividad de los Mayos, también conocida como Los Mayos simplemente o como Fiestas de Mayo, es una fiesta popular de orígenes ancestrales. Esta celebración primaveral generalmente se hacía coincidir con el primer domingo de dicho mes y tenía antiguamente connotaciones rituales totémicas a la divinidad primaveral o de los árboles, que se han ido perdiendo con el paso de los tiempos. La celebración de las fiestas mayales es común en muchos países de Europa donde existen variantes similares de la misma festividad.

En Reino Unido la tradición de los Mayos, conocida como May Day, conectada a la festividad de Beltane (significa "el fuego de Bel", el Dios sol) se puede rastrear hasta el sur de Lancashire, donde se cantaban los Mayos, en sendas tonadas denominadas la vieja y la nueva Canción de Mayo, la primera de clara evocación celta, la segunda de época posterior. La tradición cuenta cómo se recogían ramas y flores de espino durante la víspera de Cetamain (otro nombre otorgado a la festividad de Beltane) y se llevaban a las casas al amanecer al son de gaitas y tambores para adornar puertas y ventanas. En algunas partes de Inglaterra las muchachas solteras salían en procesión portando ramas floridas antes del alba, momento en el que se iniciaban las danzas de Mayo al son de la gaita, para dirigirse posteriormente, al bosque sagrado donde se rendía culto al Maypole (Vara de Mayo) y a su esposa Lady Flora, asistidos de su corte de hadas, niñas y leprechauds. En esta fiesta, el Maypole es tradicionalmente de arce, de espino o de abedul y se decora con cintas de colores de diferentes longitudes suspendidas de la parte superior, lleno de flores, cubiertos de vegetación y se colorea, para realizar posteriormente un baile festivo-ceremonial entorno suyo, siendo esta vara una representación del roble sagrado y también manifestación del atributo sexual de Bel. Según la tradición anglosajona, de la Vara se prendían cintas a las que se anudaban cada uno de los bailarines para girar en círculo alrededor de la misma.

Los orígenes de esta fiesta se remontan a las antiguas civilizaciones de los fenicios y a los griegos que manifestaban su adoración a sus Dioses. La fiesta mayumea fenicia exaltaba la primavera. Esas costumbres fueron asimiladas por nuevas civilizaciones prerromanas, como la celta. La festividad celta de Beltane marcaba el comienzo de la temporada de verano pastoral cuando las manadas de ganado se llevaban hacia los pastos de verano y a las tierras de pasto de las montañas. De ahí la adoración de los fenómenos terrenales: tierra, mar y aire. Una de las principales actividades de la festividad consistía en encender hogueras en las montañas y colinas con rituales y significados políticos.

Esta tradición fue asimilada por los romanos en su adoración y culto a multitud de Dioses. También asimilaron esta tradición en honor de la llegada de la primavera y de las primeras flores del año, el día que corresponde con el actual primer día de mayo. Todo poblado romano tenía además de los Dioses oficiales los propios autóctonos. En Hispania se adoraba a la Diosa Bona Dea también llamada Maya, Maia o Fauna, Diosa de la fertilidad en la mitología romana con la que se celebraba la llegada de la primavera.

El Cristianismo ha asimilado multitud de fiestas paganas que se profesaban con anterioridad a su implantación en fiestas religiosas y esta es un claro ejemplo de ello: la mayoría de dichas fiestas paganas pasaron a ser fiestas en honor a la Virgen María. Así es como la fiesta de la llegada de la primavera y adoración a la Tierra, pasaría a ser una fiesta de adoración a la Diosa Maya en tiempo romano y posteriormente fue modificada como variante de exaltación religiosa, con la introducción de la veneración a la Virgen María.