15 de Abril, Los Juegos Istmicos

Los Juegos Ístmicos fueron unos Juegos Panhelénicos de la Antigua Grecia, llamados así porque se celebraban en el istmo de Corinto, el tercer año de cada Olimpiada en honor de Poseidón. El santuario panhelénico de este Dios en Corinto fue acondicionado para darles acogida en 690 a. C.

La tradición ateniense menciona a Teseo como fundador, en recuerdo de sus hazañas en el viaje desde Trecén a Atenas, una reminiscencia de la inicial dominación ateniense del Istmo. En la saga corintia, mejor atestiguada, el astuto Sísifo los fundó en honor de su pariente Melicertes. Píndaro ya había descrito esta versión en un fragmento de sus Ístmicas. Esta saga pertenece al ciclo Atamante - Ino, que inspiró a Esquilo, Sófocles y Eurípides en la creación de varias tragedias, de las cuales no se han conservado más que fragmentos. Existen más leyendas sobre la fundación. como la atribuida a Glauco, el hijo de Sísifo y al propio Poseidón.

Ino y Atamante tenían dos hijos, Learco y Melicertes. En un acceso de locura (un castigo de Hera) Atamante mató a su hijito Learco, entonces la madre sumergió al niño en un cántaro de agua hirviendo (otra versión dice que lo hizo Atamante) y ella, también herida por la locura, saltó al mar con Melicertes. Así, Ino se convirtió en una de las nereidas con el nombre de Leucótea. A su vez, Melicertes fue convertido en demonio conocido como Palemón ('el luchador'); de hecho, se convierte en un Dios marino benévolo, que los romanos identificaron con Portuno). Un día, las nereidas, cabalgando sobre las olas, se le aparecieron a Sísifo y le ordenaron que organizase unos Juegos Ístmicos en honor de Melicertes.

En una variante poética, un delfín lleva hasta la costa el cuerpo de Melicertes y lo deposita bajo un pino (de aquí que inicialmente la corona se hiciese con ramas de pino), donde lo encontró Sísifo. Plutarco dice al respecto que cuando Ino se lanzó al mar desde la roca Molúride con su hijo Melicertes, éste fue llevado al Istmo de Corinto por un delfín, y que allí recibió el nombre de Polemón y se le tributó entre otros honores con la celebración de los Juegos.

Por aquel entonces Corinto padeció hambre y el oráculo declaró que sólo unos juegos fúnebres en honor de Melicertes podrían remediar la situación. También añadió que la corona tenía que ser de apio para indicar que se trataba del infierno. La corona ulterior de pino se referiría otra vez al mar, porque el pino, como el mar sin cosecha no da frutos.


Los cambios de nombre entre Ino y Leucotea, y Melicertes y Palemón revelan la coincidencia entre dos figuras míticas que tienen ciertos elementos en común; por ejemplo el lanzarse al mar para salvar al niño de una persecución.