lunes, 20 de marzo de 2017

Ostara, El Equinoccio de Primavera

Equinoccio de PrimaveraAlban Eiler (Caledónica), Pascua (Cristiana).

Fecha: Alrededor del 21 de Marzo.

En este momento, el año se encuentra en perfecto equilibrio. Los huevos de Pascua simbolizan la eternidad y la unidad. Suele ser buen momento para recorrer la naturaleza y, sobre todo, para dejar atrás todas aquellas cosas que nos molestan en nuestro progreso. Ostara nos muestra el equilibrio entre la luz y la oscuridad, pero en este punto de la rueda, con el triunfo de la luz, los días van a ser en lo sucesivo más largos que las noches. Al realizar un homenaje a toda la nueva vida, Ostara, al igual que la fiesta de la Pascua, trae a nuestra vida huevos y polluelos para demostrar así el exuberante poder de los inicios. Así, descubrimos en nuestro interior la energía y la frescura suficientes como para romper el oscuro huevo de la inactividad invernal y celebrar que la vida continua.

Para decorar el altar, podemos usar flores, que también podemos usar para marcar los límites del círculo. El caldero debe estar lleno de agua de manantial, de ser posible. Debemos ubicar una planta chica sobre el altar. Luego recitamos el Cántico de Bendición, e invocamos a la Diosa y al Dios. Parados delante del altar, miramos la planta mientras decimos:
Gran Diosa,
Te has liberado de la fría prisión del invierno,
ahora es el reverdecimiento,
cuando la fragancia de las flores flota en la brisa.
Este es el comienzo, la vida se renueva por tu magia,   Diosa de la Tierra
El Dios se estira y eleva, ansioso en su juventud,
y bullendo con la promesa del verano.
Tocamos la planta, conectando con sus energías, y a través de ella, con toda la Naturaleza. Visualizamos un viaje desde el centro de nuestra conciencia, a través de nuestro brazo y dedos, penetrando en la planta, recorriendo sus tallos y hojas, explorando su naturaleza interna, sintiendo el milagroso proceso de la vida trabajando dentro de ella. Luego de un tiempo, todavía tocando la planta, decimos:
Camino la Tierra como amigo, Diosa Madre y Dios Padre,
Que dentro de mí despierte a través de ésta planta, el amor por todo lo viviente
Enséñenme a reverenciar la Tierra, todos sus tesoros.
Y que nunca lo olvide.
Meditamos sobre el cambio de las estaciones, sintiendo cómo las energías aumentan en la Tierra a nuestro alrededor.

Algunas prácticas tradicionales de Ostara son recoger flores silvestres, o simplemente elegidas al azar en el florista. Estas las podremos usar más tarde para la decoración del altar, y si lo deseamos, mediante una sencilla adivinación sobre las mismas, comprender nuestras emociones y pensamientos más profundos. También es importante en éste momento de renovación de la vida, el hacer una caminata por jardines, parques o bosques. No debemos hacer más nada, la caminata debe ser en sí misma de celebración una suerte de ritual para la propia naturaleza.

Otras actividades tradicionales son el plantado de semillas, trabajo en jardines, y toda otra forma de trabajo con hierbas: mágico, culinario, cosmético y artístico. Las comidas de Ostara incluyen aquellas hechas de semillas, como girasol, sésamo, o incluso piñones. Podemos usar también brotes y vegetales de hoja, o platos que utilicen flores.