27 de Marzo, Festival de exaltación de Cibeles

Finalizaba esta festividad con una procesión en la que la imagen en planta de la Diosa, con su cara tallada en piedra negra, era conducida en un carro de plata hasta el río Almo, en cuyas aguas se bañaba. El sacerdote, vestido de púrpura -el color de la Diosa-, lava la imagen y demás objetos sagrados. Con este rito se aseguraban la lluvia y la fertilidad de los campos.