La Muerte

El Renacimiento
“El cambio nunca es pérdida, es sólo cambio”. 
Pensamiento Budista.
Poco a poco, advierte que está rodeado por una niebla espesa y oscura. Aunque no ve nada y tiembla de frío, decide avanzar en una dirección elegida al azar. A los pocos pasos tropieza con un canto rodado y se da cuenta de que se encuentra en medio de un antiguo círculo de piedras célticas. Reina un silencio sepulcral. Ningún sonido atraviesa la espesa niebla que cubre la zona. Se pregunta cómo encontrará la salida. Opta por echar a andar, pero ignora a qué distancia o en qué dirección se halla la civilización más próxima. Decide que es preferible moverse y mantener a raya el frío aire que, al parecer, se empeña en abrirse paso por los pliegues de su capa. Comienza a caminar, consciente de las diferentes texturas del suelo que pisa. A veces la superficie es dura, otras veces arenosa. De tanto en tanto se hunde en un barro helado que le congela los huesos en los tobillos. El tiempo pasa y no parece que esté cerca de hallar un camino que lo saque de esta niebla o del reino de las tinieblas del que parece emanar. De repente asoma una silueta humana que parece aguardarlo. Ligeramente atemorizado, se acerca a ella con la esperanza de que lo libere de esta situación. Mientras lo hace, advierte que la silueta lleva una larga guadaña sobre el hombro. ¿Qué ocurre entonces? Dé vida a la escena. Deje que transcurra en su imaginación.

La Muerte es, en muchos sentidos, una conmemoración de la vida. Es la primavera tras un largo y frío invierno. Cuando la primavera llega, la tierra se calienta y comienzan a brotar nuevas semillas y hojas. En el aire reina una sensación de renovación y frescura. Los animales, las plantas y los seres humanos renacen. La Muerte es el símbolo del renacimiento. Existen muchas sociedades que celebran la Muerte como una liberación del alma. Hay que comprender que no estamos hechos únicamente de huesos, carne y sangre. Somos, ante todo, espíritus encarnados en una forma peculiar denominada cuerpo humano. El cuerpo es como una prenda de vestir que, tras muchos años de uso constante, acaba por gastarse. Por lo tanto, el cuerpo es sólo un vehículo del alma. Al alma le resulta muy difícil abandonar el cuerpo si los vínculos que lo unen a él son demasiado fuertes. Por eso hay tantas personas que se ven incapaces de abandonar su cuerpo cuando les llega la muerte, porque cuando vivían en la Tierra sólo les preocupaba su existencia material. La Muerte está aquí para enseñarnos cómo desligarnos del mundo material. El alma, de hecho, no tiene tiempo que perder, está aquí con una misión especial y, una vez concluida, tiene que informar de su trabajo al mundo invisible. Si su obra está incompleta, tendrá que volver y buscar otro vehículo en el que proseguir. Todos los seres nacidos en el mundo físico están sometidos a la forma mortal y, tarde o temprano, perecen.
Todas las culturas glorifican la Muerte. Los antiguos egipcios destinaban la mayor parte de sus riquezas a la construcción de pirámides. En nuestra sociedad, cada vez que encendemos el televisor presenciamos la exaltación de tiroteos, persecuciones de coches y agresiones a mujeres.

Esta carta también hace alusión al reciclaje de productos desechables. En los últimos años se ha avanzado significativamente en la reeducación de los consumidores a través de campañas en favor de una mayor conciencia ecológica. La gente recicla el papel, el vidrio y las latas, y es más consciente ahora que hace veinte años de los efectos nocivos que ejercen sobre los alimentos y el agua la contaminación de los coches, las lacas, las sustancias químicas y los medicamentos.

La Muerte nos muestra cuán destructiva resulta a veces la tendencia a aferrarse a las cosas, las personas o los sentimientos. Así, la carta de la Muerte nos anima a abandonar estos hábitos dañinos y a empezar de nuevo en libertad. Pregúntese qué tiene que perder y qué tiene que ganar. Empiece ahora. Todo final es un nuevo comienzo.

La Muerte nos libera del pasado. El Segador sostiene una guadaña. En las granjas, se empleaban este instrumento para limpiar la tierra de maleza, sobre todo de hierbajos. La guadaña, de hecho, no arranca los hierbajos de raíz y, por lo tanto, está permanentemente impidiendo que crezcan: sólo despeja la superficie durante un lapso de tiempo limitado. Este aspecto de la carta de la Muerte nos lleva a preguntar hasta qué punto buscamos una solución a nuestros problemas. ¿Nos limitamos a «ir tirando», a cortar continuamente las hojas de nuestros problemas para que vuelvan a crecer y continúen afligiéndonos? Emplee el símbolo de la guadaña para cercenar los lazos que lo unen al pasado: a personas o sentimientos nocivos. Córtelos simbólicamente, uno a uno.

Aspectos Negativos de La Muerte

Agotamiento, apego, egoísta, celosa, sesiones espiritistas, apatía, acumulación, putrefacción, tóxica, irritable, taimada, compulsiva, crea dependencia, veneno, vengativa, mal genio, reservada, obstinada, obsesiva, claustrofóbica, impotente/frígida, se aferra, escándalos, hostil, seguro de vida, amenaza, depravada, virulenta, intolerante, enérgica, funeraria, inactividad.

Palabras Clave de La Muerte

Resurrección, secreto, orgasmo, fantasías, enigma, decidida, profundidad, metamorfosis, fascinante, dolor y placer, tenacidad, bajo control, terror (películas, libros), sensación, cambio, liberación.

Sugerencias de La Muerte
  • Si fracasa en una empresa, aléjese de ella, estúdiela y vuelva a intentarlo.
  • Cuando abandone un mal hábito, sustitúyalo por uno bueno.
  • No tenga miedo al cambio.
  • Aprenda a superar las pérdidas y siga adelante.
  • No retenga a sus familiares o amigos moribundos, ni intente comunicarse con ellos. Déjelos partir en paz.
  • Deje a un lado las condiciones negativas para empezar de nuevo.