El Ermitaño

El Buscador.
“El sacrificio es el secreto de toda transformación”. 
Axioma Hermético Tradicional.
Avanzamos por un largo y elevado sendero a través de las montañas. Después de un rato de divisar las montañas a lo lejos, ahora nos encontramos inmersos en ellas. El viento frío y penetrante atraviesa nuestras finas ropas. ¡Qué mal nos hemos preparado para esta etapa del Viaje! Sentimos que nos falta el aire y debemos respirar hondo para mantenernos adecuadamente oxigenados. Comienza a nevar y la luz que nos rodea se desvanece poco a poco. Está anocheciendo y nos encontramos perdidos en la montaña, lejos de cualquier refugio o alimento. ¡Qué remota nos parece la posibilidad de sobrevivir! A lo lejos, no obstante, divisamos una luz. ¿Es una de las luces imaginarias sobre las que nos han advertido? La vemos de nuevo, esta vez brotando en la oscuridad con mayor intensidad. ¿Podría ser una luz transportada por alguien? ¿Nos aventuramos a través de la ventisca para comprobarlo? Dé vida a la escena. ¿Qué o a quién encontramos? ¿Adónde nos conduce?

El Ermitaño puede enseñarnos mucho acerca del aislamiento del mundo material. Si no lo escuchamos, pasaremos por alto cosas realmente importantes. Todos necesitamos desaparecer de vez en cuando y experimentar el silencio para armonizar con nuestra voz interior. En esas condiciones podemos liberar a la mente del ruido de fondo al que nos hemos acostumbrado. Todos necesitamos estar solos en ocasiones tanto como estar acompañados. ¿Con qué frecuencia nos planteamos delegar temporalmente nuestras responsabilidades en otros y reservar ese valioso tiempo para nuestro propio disfrute? Necesitamos ese espacio para crecer, para nutrirnos, para estar, para no hacer nada en particular. Estamos demasiado habituados a la sensación de que debemos «hacer» algo en todo momento, en lugar de simplemente «estar». La finalidad primordial de las vacaciones —originariamente, las «fiestas religiosas»— era que la gente disfrutara de un período alejada de sus puntos de referencia habituales.

El Ermitaño también hace alusión a un aspecto más problemático: los sentimientos de alienación y aislamiento que sufren las personas. Todos hemos experimentado esas emociones en un momento u otro. En las grandes ciudades, la gente se lanza a clubes nocturnos, bares y otros locales para intentar derribar el muro invisible de soledad que sienten. El Ermitaño nos muestra que tales momentos no han de constituir, forzosamente, una experiencia amarga: la soledad nos brinda la oportunidad de analizarnos en profundidad a nosotros mismos y examinar nuestra vida, nuestros sentimientos y emociones. Gran parte de la poesía, la literatura y la música más bella de este mundo fue creada bajo estos estados emocionales. Todo lo que es grande brota de la penumbra de estas emociones.

La crítica no siempre ha de ser negativa. Procure ser lo más constructivo posible cuando desapruebe a alguien o algo. Si desea progresar o avanzar en el trabajo o en la vida, la crítica constructiva es una herramienta sumamente poderosa. El Ermitaño está aquí para echarnos una mano. Todos necesitamos, en algún momento de nuestra vida, ayuda o consejo, por eso, en determinadas ocasiones, el Ermitaño nos dirige a ciertos profesionales. Valoremos a las personas que realmente contribuyen a hacer un mundo mejor.

Aspectos Negativos del Ermitaño

Censura, vive en la oscuridad, no sirve sino que utiliza a la gente tímido/introvertido, frialdad, saca conclusiones precipitadas, estrechez de miras, quisquilloso, extraño, retiro, insociable, soledad, aprensivo, perfeccionista, alienación, aislamiento, incapaz de relacionarse con la gente, resentido, busca los defectos, rechaza la ayuda.

Palabras Claves del Ermitaño

Estimación, valoración, comentario, examen, observa/mira, modesto/humilde, meditación/oración, ágil con las palabras y manos, retraimiento, ayuno, viaje espiritual, pensador, escritor, medicina/terapia alternativa, meticuloso, pulcro, reservado, diligente, orden/método, selectivo.

Sugerencias del Ermitaño
  • Eche una mano cuando sea necesario.
  • No perjudique a las personas.
  • Busque la bondad en la gente.
  • Participe en trabajos voluntarios.
  • Antes de iniciar una empresa espiritual de envergadura, pase un tiempo a solas.
  • Aprenda a utilizar constructivamente las manos.
  • Pase dos días solo en el bosque.
  • No se lance precipitadamente sobre nuevas obligaciones, mire antes de saltar.
  • Vigile lo que come.