El Búho

Búho es el nombre común de aves de la familia Strigidae, del orden de las estrigiformes o aves rapaces nocturnas. Habitualmente designa especies que, a diferencia de las lechuzas, tienen plumas alzadas que parecen orejas. También se utiliza la palabra búho o la frase "familia de los búhos" como nombre genérico para referirse a toda la familia Strigidae.

Las supersticiones que rodean búhos tienen una historia larga y antigua. Estas criaturas nocturnas aparecen en películas del misterio del horror, se han asociado a lo oscuro, a lo malo. Sus ojos anchos, el mirar fijamente al vacío, les dan un aspecto sabio, mientras que la capacidad de dar vuelta a su cabeza los convierte en criaturas fascinadoras y misteriosas. Las plumas en la tapa de la cabeza les da el aspecto de diablos con cuernos y sus gritos en medio de la noche han asustado a muchas personas en la antigüedad. Esta ave nocturna es consideraba desde puntos de vista antagónicos, por un lado se la relaciona con la sabiduría y por el otro con las artes negras de la brujería. En el primero de los casos, como atributo de la diosa Atenea, protectora de las ciencias y las artes.
       
Este ave de carácter emblemático acompañó al ocultismo como símbolo de la sabiduría y lo sobrenatural, y se lo consideraba su representación viva por la desmesurada abertura de sus ojos, siempre fijos y escrutando toda clase de acontecimientos y, al mismo tiempo, estar al tanto de todo lo que pasa a su alrededor. Dos ojos fijos en el infinito son representativos de un ansia de conocimiento sin fin. Puede significar buena suerte, pero si va acompañado de un libro y una calavera es el testimonio de la desdicha, ya que así se lo encuentra en los antiguos grabados de estudiosos alquimistas y de brujos.

En muchas culturas los búhos eran símbolos de la magia. En Inglaterra, fue creído que si cocinas los huevos de un búho hasta que se conviertan en cenizas, pueden ser utilizados como poción para mejorar vista. En la India, si usted come los ojos de un búho, conseguiría el mismo resultado.

Ligaron a las brujas a menudo a los búhos. Una superstición griega y romana creyó que las brujas podrían darse vuelta en un búho y después aspirarían la sangre de bebés. Otras personas creían que los búhos eran mensajeros para los hechiceros y las brujas.

Se creía que la voz del búho pronosticaba la proximidad de algún acontecimiento terrible, dando paso a toda clase de supersticiones desde interpretar el porvenir con su mirada (que atraviesa la oscuridad) hasta ser utilizado como amuleto.

En algunas tribus se lo considera como el espíritu de los muertos, cuando le oyen gritar, el paseante deberá silbarle. Si el ave no contesta, es señal de muerte, pero si responde, podrá seguir su camino con la seguridad de tener muchos años de vida. Según la creencia popular, si un búho se posa en un tejado, o vuela alrededor de las ventanas por la noche, anuncia una muerte en la casa .

Antiguamente se creía que clavando un búho con las alas abiertas en las puertas de las granjas se las protegía de maleficios. Otros creen que si se ingieren sus ojos, obtendrán la facultad de ver en la noche.

También se decía que los búhos son al parecer las únicas criaturas que pueden vivir con los fantasmas, así que si un nido de búho es encontrado en una casa abandonada, el lugar debe ser frecuentado por fantasmas.
A su vez la lechuza sufre de las mismas supersticiones que el búho, siendo considerada también un ave de mal agüero y teniendo las mismas propiedades del mismo. A estas propiedades se agregan que, si se oye su grito durante un parto, vaticina la muerte del recién nacido. También se las acusa de pronosticar mal tiempo.

No todas las supersticiones eran malas. Los búhos también traían buena fortuna en algunas culturas. Una leyenda de Afganistán indica que fue el búho el que llevo a seres humanos el pedernal para que pudieran hacer el fuego. Por esto, el hombre le dio al búho sus plumas. Los aborígenes de Australia creen que los búhos son los protectores de las mujeres y son por lo tanto sagrados.

El búho es un símbolo de la dirección y de la ayuda del inuit de Groenlandia, mientras que la gente de Indonesia los vio como seres sabios usando las diversas llamadas del búho para determinarse si viajar o no.