Diamante


Carbono cristalizado. Pertenece al sistema regular, frecuentemente en octaedros o en formas octaédricas redondeadas; raramente en cubos.

Color: Incoloro, blanco; puede presentar tonalidades pálidas de amarillo, rojo, azul, verde pardo y hasta negro. Cristalizado en zonas muy profundas, bajo condiciones de alta temperatura y presión, es después llevado hasta zonas más superficiales en las chimeneas volcánicas de kimberlita llamadas «pipes». Debe su nombre al vocablo griego adamas, que puede traducirse como «indomable» o «invencible» y seguramente hace alusión a que es la sustancia más dura que se conoce. Adamas derivó en adamant, luego en diamant y por último, diamante. Piedra preciosa, bella, irrompible, símbolo de tenacidad, valiosa en sí y como fuerza esotérica. Dureza es de 1O en la escala de Mohs; se entiende por dureza de un mineral la resistencia a ser rayado por otro. El diamante posee una dureza superior a cualquier otro mineral conocido. No debe confundirse la dureza con la fragilidad: el diamante es frágil y puede romperse en caso de recibir un golpe. Es un octaedro. Peso específico, es muy elevado (3,52), a pesar de estar constituido por átomos bastante livianos; el peso especifico del diamante industrial es inferior. Las propiedades ópticas son: Brillo, adamantino, transparente hasta opaco. Es un brillo muy vivo, intermedio entre brillo del acero muy pulido y del cristal, destacándose en las gemas incoloras y puras. Transparencia, en las piedras puras es tan grande que la luz las atraviesa casi sin perder intensidad. Refracción, es monorrefringente y muy alta (2,417). Dispersión, elevada (0,044); posee gran habilidad para reflejar la luz y separarla en los diferentes colores del espectro (rojo, naranja, azul, verde, violeta). Generalmente son incoloros con algún tinte amarillento, que puede llegar al amarillo fuerte o marrón. Los colores fuertes son los más apreciados. Los tonos claros tienen un valor inferior, exceptuando los tenues tintes de azul, violeta y rosado que, por ser muy raros, son muy codiciados. Las gemas marrones son comunes. Encontramos algunos con tono marrón rojizo, marrón claro y marrón café, siendo este último el de mayor cotización. Se conoce con el nombre de diamante Canario a una gema con un bello color amarillo; se le da el término de diamante Champagne al que tiene una fuerte tonalidad amarillo-verdosa. Las gemas de color naranja son abundantes. Los diamantes negros son opacos y no son considerados gemas, sino una curiosidad. Al hablar del color de los diamantes es necesario mencionar la fluorescencia de algunos de ellos. Esta propiedad se pone de manifiesto cuando un rayo de luz ultravioleta, incide sobre la gema, el color de la fluorescencia, para la mayoría de los diamantes es azul. Algunos diamantes al encontrarse con la luz solar se vuelven fluorescentes y esto les da un tinte algo azuloso que altera su verdadero color, el cual torna a presentarse si se observa la gema a través de la luz artificial, mostrando a veces un marcado tinte amarillo. Como el valor de una piedra con tinte azuloso es superior, podría influir en el verdadero costo de la gema. Los diamantes con coloración reciben el nombre de fantasía; sus precios son superiores a los incoloros en calidades similares. Hoy en día nos encontramos con diamantes coloreados mediante radiaciones atómicas. El color de un diamante debe asignársele con luz natural frente al norte geográfico o con un instrumento denominado Diamondlite, con el cual se determina el color exacto. Un diamante se considera puro cuando al observarse con una lupa de 1OX de aumento, con corrección cromática y esférica no presenta ninguna imperfección. Las imperfecciones pueden ser externas e internas. Las externas pueden generarse por defectos en la talla, la cual deja a veces, en el cinturón de la piedra, fisura o algunas muestras en la superficie de la mesa; y por defectos en la cristalización, como las líneas de crecimiento externo. Los defectos naturales que forman parte de la superficie original del diamante son dejados con el propósito de retener peso.

Inclusiones: Los defectos internos son conocidos con el nombre de inclusiones. Son sólidos de color negro amorfos y pueden ser piropo, magnetita, olivino y grafito. Con frecuencia pueden presentarse diminutos cristales de diamante y circón rodeados de un halo. Pueden tener también nudos, que son cristales de diamante aflorando a la superficie y otros más. El peso de las gemas se determina en inglés en carats pero en español, se utiliza como unidad el quilate, refiriéndose tanto al peso como al contenido de oro puro en una joya. Por ejemplo, un gramo es igual a 5 quilates, por lo tanto, un quilate es igual a 200 mg.

Usos: Posee propiedades de dominar pero al mismo tiempo de dar amor y felicidad. Es amuleto para prevenir ataques de enemigos y calumnias. Su naturaleza positiva ayuda a aumentar la energía vital, previniendo además cualquier tipo de enfermedad por difícil que sea. Purifica la sangre y se relaciona con el chakra coronaria. Su energía es tan potente que resuelve problemas síquicos. Las personas con deseos de superación espiritual y elevar el yo interno encuentran en esta piedra preciosa a una gran aliada. Es ideal para meditar. Afín al cristal de cuarzo transparente.

Regencia: Sol, Venus y Saturno.

Correlación con los Signos: Acuario, Leo, Capricornio y Sagitario.