12 de Diciembre, Fiesta de Lux Mundi


El festival de Lux Mundi (Luz del Mundo) estaba dedicado a Libertas que era la Diosa romana y encarnación de la libertad.  Libertas era la palabra latina para libertad. Libertas era representada con la imagen de un gato, símbolo de absoluta libertad. Su hija era la Diosa Juventas

En 238 a. C., durante la Segunda Guerra Púnica, tras haber sido durante mucho tiempo una deidad romana con otras virtudes personificadas, Libertas asumió un estatus de Diosa. Tiberius Gracchus ordenó la construcción de su primer templo en el Monte Aventino; se depositaron en el atrio del templo tablas censales. Posteriormente, fue construido otro templo (58-57 a. C.) en el Monte Palatino, otro en las Siete colinas de Roma, por Publius Clodius Pulcher. Construyendo y consagrando el templo en la antigua casa del entonces exiliado Cicerón, Clodius se aseguró de que la zona fuese legalmente no habitable.

Tras su regreso, Cicerón alegó con éxito que la consagración no era válida y así se las arregló para reclamar la tierra y destruir el templo. En el 46 a. C., el Senado romano votó construir y dedicar un lugar sagrado a Libertas en reconocimiento de Julio César, pero al final no se construyó ningún templo; no obstante, una pequeña estatua de la Diosa se colocó en el Foro romano.

Libertas, junto con otras Diosas romanas, ha servido como inspiración para muchos símbolos actuales, como por ejemplo la Estatua de la libertad en la Isla de la Libertad en los Estados Unidos. Muchas monedas a lo largo de la historia han llevado el nombre o imagen de Libertas. Libertas fue representada en las monedas "Libertad del Pueblo" de Galba durante su breve reinado tras la muerte de Nerón.

Libertas fue asociada con el pileus, habitualmente llevado por los esclavos liberados. Entre los romanos el gorro de fieltro fue el emblema de la libertad. Cuando un esclavo obtenía su libertad, tenía su cabeza rapada, y llevaba en vez de su pelo un pileus sin color (πίλεον λευκόν, Diodorus Siculus Exc. Leg. 22 p625, ed. Wess.; Plauto Amphit. I.1.306; Persio, V.82). De ahí que la frase servos ad pileum vocare es una llamada a la libertad, mediante la cual los esclavos fueron frecuentemente convocados a tomar las armas con una promesa de libertad (Tito Livio XXIV.32). La figura de la Libertad en algunas monedas de Antonino Pío, acuñadas en el 145 a. C., lleva este gorro en la mano derecha..

Libertas también era reconocida en la antigua Roma por la vara (vindicta o festuca), usada ceremonialmente en el acto de Manumissio vindicta ("libertad por la vara") El amo llevaba a su esclavo ante el magistratus, y exponía las razones (causa) de su pretendida manumission. El lictor del magistratus colocaba una vara (festuca) en la cabeza del esclavo, acompañándolo de una determinadas palabras formales, con las que declaraba que era un hombre libre ex Jure Quiritium, esto es, "vindicavit in libertatem." El amo, mientras tanto, agarraba al esclavo, y después de que hubiese pronunciado las palabras "hunc hominem liberum volo," daba una vuelta alrededor de él (momento turbinis exit Marcus Dama, Persius, Sat. V.78) y lo dejaba marchar (emisit e manu, or misit manu, Plaut. Capt. II.3.48), de ahí el nombre general del acto de manumission. El magistratus lo declaraba entonces libre [...].