El Empleado Libra, Según Linda Goodman


Martina Navratilova - Tenista
Hubo una vez un diseñador Libra a quien llevaron a la costa oeste para que se encargara del vestuario de una importante película, y se pasó seis semanas enteras en su apartamento de un elegante hotel de Beverly Hills, sin dibujar una línea siquiera. No era que le faltaran ideas: le sobraban. Era la alfombra... esa horrible alfombra chillona, de color azul pavo real, que le producía pesadillas y jaquecas. Ni siquiera podía pensar, no hablemos de crear, y no quería cambiar de apartamento porque le gustaba la vista de las palmeras.

El filme estuvo detenido casi dos meses, hasta que por fin el productor descubrió el problema. Tan pronto como cobró conciencia de las dificultades estéticas de Libra, la alfombra agresiva fue reemplazada por una moqueta nueva de pared a pared, en un delicado y aceptable rosa pastel. Si se pregunta usted como pudo el productor ser tan comprensivo, le diré que era Géminis. Si el problema del diseñador era razonable o no, no era cosa que le preocupara. Géminis quería simplemente que el trabajo se pusiera en marcha lo antes posible, y eligió el camino más rápido. Para tratar con el delicado temperamento de Venus, los jefes Acuario y Géminis son fabulosos. Hay una empatía intangible entre los signos de aire. Todos ellos parecen flotar en una especie de nube, aunque a diferentes alturas.

No quiero que se haga usted la idea de que si tiene un empleado Libra, debe salir corriendo a comprar una alfombra. No todos los nacidos a fines de septiembre o en octubre son artistas irreemplazables, ni tienen los nervios tan delicados, pero hasta el empleado medio de este signo trabajará más a gusto si a su alrededor no hay nada que le moleste.

También será más eficiente si se lleva bien con la gente a la que tiene que ver todos los días. Una atmósfera áspera, sórdida e inarmónica puede deprimirle, pero si no congenia con sus colaboradores andará literalmente arrastrándose. Percibe tan bien la vibración de las personalidades como la de los colores, especialmente cuando los tiene cerca. Si últimamente su empleado Libra le parece extraño o confundido, o si le entrega trabajos poco esmerados que no están a la altura de su capacidad habitual, no es necesariamente por descuido. Tal vez le tenga alergia a quien se ocupa del correo o a la mujer de la limpieza. (Espero que no sea a su propia secretaria, porque ese escozor constante le resultaría insoportable.) Hasta podría ser el secante que tiene sobre el escritorio. Déle uno nuevo y limpito, celeste preferiblemente, cambie el horario de la mujer de la limpieza y procure que el chico del correo no tenga trato directo con el. ¿Ve cómo su trabajo mejora inmediatamente? Estaba desajustado, nada más.

Cuando la balanza de Libra se altera, puede suceder cualquier cosa. Varón o mujer, puede mostrarse gruñón y ocioso, y sumirse sin excusa alguna en un hosco silencio. Es claro que semejante alteración de la dulzura y la calma habituales le inquietará un poco a usted también. ¿Cómo es posible que alguien que tiene un hoyuelo tan atractivo en el mentón sea tan desagradable? Es fácil. ¿Le gustaría a usted que le desequilibraran la balanza? La sensación no es agradable; es como estar en un bote que da bandazos de babor a estribor cuando hay mar gruesa. Sin duda, en su casa habrá pasado algo que le perturbó. Sea cual fuere la causa, no vale la pena que se angustie usted cuando el equilibrio de Libra se altera. Son gente que rápidamente logra volver a la armonía, y cuando esto se haya producido, la paz y la tranquilidad volverán a reinar en sus oficinas; el trabajo de su empleado Libra será tan eficaz como siempre y usted volverá a derretirse en la forma habitual al calor de esa incomparable sonrisa de Venus.

Si su empresa está afiliada a algún sindicato, lo más probable es que su empleado Libra se constituya en defensor de la igualdad de derechos y de los salarios justos. En realidad, son muchos los de este signo que dedican su vida a la labor sindical. Para Libra, lo más importante es la armonía, y su ideal es la perfecta justicia. Los sindicatos le ofrecen una oportunidad demasiado buena para desperdiciarla, de ejercitar su natural talento para resolver disputas.

Si no hay un sindicato donde pueda darle cauce, será probablemente el hombre bueno en todas las rencillas de la oficina. Al nativo típico de este signo le encanta despejar el aire de desacuerdos. Defiende a ambos oponentes con total imparcialidad, consigue que cada uno vea el punto de vista del otro y por ultimo corona su acción haciendo que todo el mundo se estreche la mano. Lo que tal vez le confunda a usted por completo es que también puede ser el quien promueva acaloradas discusiones, pero recuerde que para Libra esos debates son sanos. Nada le gusta más que hacer ver los pros a quienes están en contra, y viceversa. A sus ojos, eso no es pelear. Una discusión inteligente y bien llevada es más entretenida que ir al cine. Por lo general, en su entusiasmo ni se da cuenta de que está creando tensiones cuando detalla con brillante lógica sus argumentos y deja al descubierto la debilidad de los supuestos ajenos. Pero cuando su juego de sacar chispas mentales llega al punto en que los ánimos están evidentemente caldeados, se queda consternado. Entonces, si es un venusino típico, derramará rápidamente su bálsamo sobre las heridas abiertas, y con el sol de su sonrisa sacará a todo el mundo de las sombras del mal humor. Francamente, cuando se comporta así a veces dan ganas de matarle.

Aliviar sus sentimientos heridos cuando le ha dado por ofenderse es algo completamente distinto. Es difícil darse cuenta exacta de que es lo que agrada o fastidia a Libra. Lo que un día provocó en él una sonora carcajada o una sonrisa de tolerancia puede ser causa, al siguiente, de un hosco gesto de inocencia ofendida. O al revés. Otra vez la balanza, claro. ¿Cómo puede Libra decir de antemano como reaccionará ante cualquier situación dada, si tampoco él sabe que inclinación puede tener hacia un lado o hacia el otro? Pregunte usted a sus colaboradores si el muchacho (o la chica) de los hoyuelos tiene reacciones impredecibles, y verá que respuestas obtiene. “Bueno, el otro día le pregunté a Inés si había aumentado algo de peso y me sonrió de una manera que me hizo pensar que estaba contenta. Esta mañana le dije "Gordi" en broma, y no me habla”. O si no: “Mire, la semana pasada Carlos me enseñó un disco que compró en una subasta, uno de esos viejos de Glenn Miller, de 78 revoluciones, y yo le comenté que eso está tan pasado de moda como los dinosaurios. Se sonrió y me dijo que él era un estudioso de lo antiguo. Hoy me oyó decirle a la recepcionista que esos viejos discos ya no se aguantan y casi me arranca la cabeza. Me trató de repugnante hippie psicodélico. La semana pasada se lo tomó con tanto sentido del humor que ¿cómo iba a imaginarme yo que colecciona álbumes de las grandes bandas y por la noche enciende una vela y los escucha como si estuviera en una catedral?”.

Libra amará a uno hoy por lo mismo que le aborrecía el mes pasado, y mañana le despreciará por lo que hoy le pareció maravilloso. Es un poco delicado tener que hacer frente a reacciones tan cambiantes, pero por debajo de todo eso, la naturaleza de este signo es básicamente imparcial y equilibrada. Cuando frunce el ceño, eso no le afecta más que a la piel. En cambio las sonrisas son profundas. Haga caso omiso de lo primero y aténgase a lo segundo. De hecho, nada altera tanto a la persona típica de Venus como los gritos y las tensiones innecesarias. Es más probable verlos evitar escenas desagradables que provocarlas. Y las iras de Libra nunca se condimentan con vinagre. Es posible que tengan un poco de hielo en los bordes, pero ya se sabe que el hielo termina por derretirse.

Las chicas Libras que haya entre sus empleadas le harán pensar a veces en tajadas de pan de trigo entero, con esa especie de espíritu de campamento que poseen. Claro que algunas tendrán sobre el trigo entero una capa de mermelada, que asume la forma de voz dulce y modales suaves, pero es una dulzura agradable. Rara vez encontrará a una chica venusina de aspecto fatigado y ojeroso, y con un sex appeal detonante. Ella está mas en una línea de un atractivo fresco y tierno, como el de un crepúsculo oro y rojo contra un claro cielo azul. Las empalagosas constituyen una minoría.

Es posible que le gusten los largos paseos y que se pase largas horas en la biblioteca. Si no, ya puede apostar sin riesgo a que hace largas caminatas y es socia de algún club del libro. La actividad física y la afición literaria están siempre presentes, sólo es cuestión de grado. Pero entre las caminatas y los paseos habrá largos períodos de descanso, mientras Libra recupera energías mediante la lasitud y el letargo. (Son los momentos en que se pone al día con sus lecturas.)

Si tiene usted un vendedor Libra, es probable que esté estudiando para graduarse como abogado, o que tenga algún pasatiempo que constituya, prácticamente, una segunda carrera. Tal vez tenga actividad profesional en algún campo ajeno a su trabajo, y es posible que sea un experto en profundos temas que usted nunca sospechó que pudieran interesarle. Hay una cosa, sin embargo, de la que puede estar seguro que le interesa: las chicas. Las mujeres. La pulcritud femenina. Por lo menos el noventa por ciento de los varones Libra son suscriptores de alguna revista del estilo de Playboy. Aunque le ruborice admitirlo, el hombre regido por Venus disfruta echando discretas miraditas a las imágenes de curvilíneas conejitas que no llevan puesto mucho mas que una deslumbrante sonrisa provocadora. Le gusta mucho mas verlas en persona, y por eso es fácil encontrarle recorriendo el circuito de los night clubes, aunque es posible que se retire después del espectáculo, para que la multitud bulliciosa no llegue a alterar su armonía. Es raro que, si se siente a gusto con su pareja, un varón Libra lleve su interés por el sexo opuesto mas allá de una manifiesta apreciación visual, pero los solteros pueden ser auténticos solitarios.

Libra estará siempre casado, comprometido, divorciado o viviendo un episodio amoroso importante. Jamás reman solos en su canoa. Como un eco flotante sobre la laguna azul, en la morada de Libra se podrán oír siempre los pasos furtivos de una indiecita o de un bravo piel roja, con la última marea, bajo la pálida luna. Para cada valiente guerrero de Libra, hay una tímida doncella, y se puede invertir con toda seguridad la ecuación.

Mientras trabajan, tenga usted felices a sus bonitas y dulces empleadas Libra, y también a los apuestos y gentiles varones, con música de caramillo. Jamás les grite y procure darles siempre razones lógicas para hacer las cosas. Respete su inteligencia, que la tienen en mayor medida que el promedio de la gente, y nunca los someta a tensiones.

Si les trata bien, sus empleados Libra jamás provocarán fricciones en la oficina, serán verdaderos ángeles de tacto y diplomacia, capaces de llevarse bien con casi todo el mundo. Los trabajadores de Venus aportan su magnética influencia personal de gracia y de belleza a todo lo que tocan. Deje usted que Libra le ayude con las estrategias de venta, y anímele a acudir a las reuniones donde el trust de cerebros ventila sus ideas geniales. Más vale que le permita ver como se actúa en el nivel ejecutivo, porque Libra es un signo cardinal y no se pasará toda la vida como un empleado sin posición. Quiere ser conductor, y condiciones no le faltan. Tan pronto como pueda, póngale a cargo de algo y advierta con que poco esfuerzo se desenvuelve entre el papeleo, los mezquinos agravios, los problemas espinosos y los embotellamientos que se producen en cualquier oficina. Su vestimenta será la de un hombre distinguido, y su conducta también; perfecto para la imagen de la empresa. En cuanto a “ellas”, una mujer de Venus terminará siempre por conseguir lo que quiere, con toda su dulzura. Si lo que quiere es un ascenso, concédaselo. Es poco probable que se muestre desleal. La cabeza que se asienta sobre esos bonitos hombros vale la pena. ¿Por qué no aprovecharla?

Su empleado Libra tendrá a veces ciertas dificultades para tomar las decisiones. Su pensamiento no es un tren que corra a velocidades vertiginosas cuando el destino es una decisión, pero también es raro que descarrile. Cuando finalmente entre en la estación tendrá casi con seguridad la respuesta correcta, aunque verle en el proceso de obtenerla le haya parecido mirar como hace ejercicios una jirafa de dos cabezas.

La gente Libra tiene marcadas inclinaciones artísticas y musicales, sagacidad para el derecho y capacidad filosófica. Donde mayormente aportan su influencia calmante es en hospitales, en el mundo del espectáculo, editoriales, los ámbitos de la ciencia, tribunales, jardines, política, grandes tiendas, y también en la decoración de interiores y en el sacerdocio. Pero no importa donde se les encuentre difundiendo armonía, el termostato de Libra estará siempre regulado en unos veintidós grados; es raro que llegue a temperaturas de congelación o de incendio. Es como tener en la oficina un acondicionador de aire humano, con servicio de reparación automático cuando se estropea. Los acondicionadores mecánicos no le ofrecen a uno ese tipo de garantía. ¿Dice usted que, en cambio, las máquinas no contestan? Si, claro, pero por otra parte... un momento, a ver si deja de rebatir y sopesar todo lo que yo digo. ¿No será usted un Libra?

Tomado del Libro de Linda Goodman, Los Signos del Zodiaco y su Carácter.