Breve Historia de la Astrología, Primera Parte

La astrología es casi tan antigua como la humanidad. Alguno de los escritos realizados, en caracteres cuneiformes que datan 3000 años antes de la Era Común, encontrados en sumeria, relatan como comenzó el estudio de la astrología. Los sumerios y los sirios, pasaban mucho tiempo observando los cielos, tomando notas de sus observaciones. Por medio de estos estudios se dieron cuenta que determinada actividad planetaria se correlacionaban rasgos y sucesos particulares, Estos fueron los primeros pasos en la creación del vasto conjunto de conocimientos denominados astrología. La astrología occidental se basa sobre todo en la astrología desarrollada por los Sirios y Babilónicos en su gran mayoría, complementando con el conocimiento de Grecia, Roma, Egipto y Persia han. Al rededor del segundo milenio antes de la Era Común, se compilo uno de los primeros códigos de información astrológica, llamado el Enuma Anu Enlil, que es una revisión de los dioses celestes, que fueron grabadas en tablillas de arcilla. Aunque no se han podido recuperar todas las tablillas, la gran mayoría se han descubierto en la biblioteca del rey Asurbanipal, un dirigente asirio del siglo VII antes de la era Común. Otra colación importante es la colección de Las Tablas de Venus de Ammizaduga, que contienen información sobre el movimiento de la posición de Venus con relación a la Luna. Los Babilónicos se referían a Venus como “La Señora de los Cielos”, y seguían cuidadosamente su movimiento celeste. Ellos daban más importancia a la Luna que al Sol en la interpretación del Horóscopo. El calendario babilonio se contaba en meses lunares.

Es debido a los Caldeos, que poblaron Babilonia, hacia el 700 de la Era Común. que tenemos las primeras nociones de los planetas. Ellos se percataron que en el cielo, entre las estrellas, había unas que se movían. Estos hábiles observadores utilizaron las constelaciones como fondo para la observación de estas “estrellas errantes” (significado literal de la palabra planeta). Estas mismas constelaciones permitieron estudiar a velocidad de los planetas. Recopilaron información sobre los 5 planetas conocidos (visibles) Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno, además de los movimientos del Sol y de la Luna.

Los caldeos definieron la trayectoria de los planetas al observar que estos no se desplazaban por el cielo, sino tan solo en un área incluida dentro de un estrecho cinturón, la trayectoria se denomino “elíptica”. También determinaron que las constelaciones se mueven 30º cada dos horas, determinado así el Ascendente. Esta es la base fundamental del horóscopo moderno. Los caldeos hicieron hincapié especial en las bases de la luna y en los eclipses, determinado así su importancia ya que provocan súbitos cambios de estado o condición en el ámbito de la vida. A finales del siglo IV e. c., los caldeos habían compilado tablas con los movimientos planetarios y lunares en las efemérides (palabra de origen latín que significa diario).