18 de Octubre, Juvenalia

Fiestas en honor de Juventas, Diosa de la juventud; instituidas por Nerón para conmemorar el aniversario de su mayoría de edad, no eran en realidad más que una ocasión para su lucimiento artístico.

Juventas o Juventus es, en la mitología romana, la Diosa que personifica la juventud. Juventas fue una ninfa, hija de la Diosa Libertas (Higinio) a la cual Júpiter transformó en fuente. Esta fuente mágica tenía aguas milagrosas, ya que podía rejuvenecer a las personas que en ellas se sumergían. Como divinidad, velaba por los jóvenes en la pubertad y los protegía de una oscura personificación, que es el Dios Senectus (divinidad de la vejez, correspondiente al griego Geras). Su función era especialmente la protección de los adolescentes en el momento de dejar atrás la infancia, rito que se llevaba a cabo al dejar de vestir la ropa propia de infantes y tomar la toga viril, en torno a los 16 o 17 años. Relacionado con este momento, el joven que tomaba la toga viril depositaba una moneda como ofrenda a Juventus. En el Imperio, Juventus presidía los «colegios de jóvenes», asociaciones pre militares que apoyaban la política imperial.

Si bien tenía una capilla dentro del templo dedicado a la llamada Tríada Capitolina (Júpiter, Juno y Minerva), en concreto en la parte consagrada a la Diosa Minerva, Diosa de la sabiduría, las artes, las técnicas de la guerra, además de la protectora de Roma y la patrona de los artesanos, esta capilla es anterior a la construcción del templo. Esto nos da una idea de la antigüedad e importancia de su culto, relacionada con otros cultos antiguos Más tarde, Juventus fue asimilada a Hebe, diosa de la juventud de la mitología griega, cuyo mito era mucho más elaborado y rico, si bien mantuvo sus rasgos romanos.

En la antigüedad clásica, Juvenalia o Ludi Juvenales (en idioma griego Ἱουβενάλια ὥσπερ τινὰ νεανισκεύματα), fueron los juegos escénicos instituidos por Nerón en el año 59, cuando contaba 21 años de edad, en conmemoración del afeitado de su barba por primera vez, indicando con ello que había pasado de la juventud a la edad adulta.

Estos juegos no se celebraban en el circo, sino en un teatro privado construido como una especie de parque de atracciones (nemus), donde se daban todo tipo de representaciones teatrales, juegos griegos y romanos y mimesis o similares.

Se esperaba que las personas más distinguidas del estado, viejos o jóvenes, hombres o mujeres, participaran en ellos. El mismo emperador dio ejemplo apareciendo en persona en el escenario. Dión Casio menciona el caso de una distinguida matrona romana, que bailaba en los juegos con más de ochenta años.

Los Juvenalia continuaron siendo celebrados por los emperadores posteriores, pero no con la misma ocasión. Este nombre fue dado a los juegos que patrocinados por los emperadores, se celebraban el 1 de enero de cada año. Ya no consistían en representaciones escénicas, sino en carreras de carros y combates de fieras