26 de Septiembre, Festival del Fuego de Neith

Durante el período romano la fiesta mayor de la la Diosa Netih era celebrada en el Templo de Esna y celebraba el regreso de la Diosa en su barco a su santuario después de haber salvado a su hijo Ra. Se ha especulado que esto pudo haber sido copiado de festivales que se celebran en Sais, el centro de culto principal de Neith, que había experimentado un renacimiento en la época romana.

La estatua era sacada del santuario y se colocada bajo los rayos del sol con el fin de reunirse con su hijo de Ra, el Dios del sol. Todo el sacerdocio estaba junto a lo largo del pasillo del templo y se purifica con agua, se hacían las ofrendas y se cantaban los himnos. Más tarde, la Diosa era mostrada a todo el pueblo que esperaba ansioso el verla pasar. El festival duraba hasta bien entrada la noche, cuando se llevaban a cabo nuevos rituales.

También había una segunda aparición de la Diosa en el muelle, esta vez la estatua de culto de la Neith era una vaca celestial. Acá Neith está en su aspecto de creadora. Por último, se recitaban los textos sagrados y cuatro flechas encendidas eran disparadas a los cuatro puntos cardinales para mostrar de esta manera que el poder de la diosa llegaba a todo el mundo.

Cuando el festival terminaba la Diosa volvía a su santuario en la ciudad de Sais.