24 de Septiembre, La Purificación

Día de ayuno como limpieza ritual de cara a la ingestión del brebaje sagrado o "kykeón". A la caída del sol tienen lugar danzas catalépticas en honor de Dionisos, en las que repetidamente se escucha el "iacchos" o grito ritual. Después, los fieles entran en el "telesterion" o cámara sagrada donde tiene lugar la revelación. El hierofante y la sacerdotisa copulan teatralmente salen de las tinieblas y proclaman: "La omnipotente ha parido al omnipotente". En esta noche se revela a los asistentes, bajo el efecto del "kykeón", los misterios de la vida y de la muerte, quedando obligados a guardar el secreto eternamente.

En este día tiene lugar el baño de purificación. Se trata de un baño por inmersión a fin de limpiar los errores de la vida pasada y prepararse para la Gran Noche de la revelación. Después de guardar ayuno todo el día, con la puesta de sol comenzaba el ritual místico. Los fieles acudían a la cámara sagrada del Dios. Después de una copulación teatralizada entre la sacerdotisa y el hierofante, el sumo sacerdote, tras abandonar las tinieblas declamaban “La omnipotente ha parido al omnipotente”.