El Jefe Virgo, Según Linda Goodman

María Montessori
El Jefe Virgo

Si tienes un jefe Virgo, se bueno con él, que probablemente tiene desdichas y preocupaciones secretas. La gente de Virgo no nació para ocupar cargos de ejecutivos que imponen su dirección a la gente, y no tardan en lamentar la decisión de haber querido abarcar más de lo que pueden apretar. Es claro que determinadas posiciones planetarias y aspectos de su carta natal pueden hacer que haya nativos de Virgo sumamente competentes en situaciones de poder, pero son los menos. Es posible que los que conozcas con tales cualidades puedas contarlos con los dedos de una mano.

Típicamente, Virgo se desempeña mejor como el poder oculto tras el trono, el que con eficacia lleva a la práctica las ideas de otros. Se siente más feliz y se maneja mejor en la restringida situación de presidente del Consejo de Administración que como ejecutivo de una gran sociedad anónima, encargado de hacer frente a los problemas de sus empleados y de dar una buena imagen de la empresa. Lo último que quieren la mayoría de estos nativos es verse glorificados teniendo que escuchar los problemas de todo el mundo. Bien sabe Dios que con los propios ya tienen bastante para preocuparse durante toda la vida, aunque muchos de ellos sean imaginarios.

Hacer frente a la tensión de ser el responsable de las acciones impulsivas de sus socios progresistas, dar órdenes a los subordinados y llevar adelante las relaciones publicas al tiempo que hacer malabarismos con las finanzas de esos grandes imperios exige una piel mas resistente y un ego mas inflado de lo que se encuentra en el Virgo típico. Una de las razones de su incapacidad para convertirse en ejecutivo es que tiende a ver con mucha claridad los árboles y a olvidarse completamente del bosque; el mismísimo rasgo que lo convierte en una joya inapreciable como hombre de confianza del presidente de una empresa. No será él quien vea los grandes rasgos del cuadro, pero puede precisar las imágenes que otros, mas agresivos, pintan de manera tan descuidada. Si alguien es capaz de manejar proyectos complicados y sacarlos adelante con un mínimo de errores desastrosos, ese es Virgo. Es capaz de tomar los proyectos mas disparatados, llenos de mil peligrosos cabos sueltos, y llevarlos a la realidad. Jamás se debe desperdiciar un talento como el suyo poniéndolo en primera línea, donde no tenga la calma y el aislamiento necesarios para que lleve a cabo sus minuciosos milagros.

En realidad, si se ve obligado a demostrar ante el público su magia organizativa, es posible que Virgo de la impresión de no ser sincero, cosa que de ningún modo es verdad, aunque sea precisamente la acusación que suele hacérseles a los nativos de este signo cuya vanidad oculta les lleva a ocupar cargos de esta índole.

Virgo no se andará con muchos miramientos cuando se le pide una opinión crítica, y admitamos que un ejecutivo muchas veces tiene que sonreír y decir “si” aunque piense que “no”, o fruncir el ceño y decir que “no” cuando piensa que “si”. Todo eso es parte del juego, pero Virgo llama al pan pan, y al vino vino, y no entiende nada cuando se le acusa por no haber hecho como si fuera pavo trufado.

Por ende, cuando Virgo ocupa un puesto de gran importancia suele recurrir al engaño como autodefensa, pero como decididamente engañar no es uno de sus talentos innatos, acaba siendo acusado de falso e hipócrita. Es una pena, con el odio que tiene a la hipocresía, pero es el precio que paga por ocupar un lugar para el cual no estaba hecho. Los interminables y gárrulos almuerzos con clientes a quienes hay que atender y agasajar pueden llevar a Virgo a refugiarse en una ermita después de unos meses, o a un grave colapso mental si la situación se prolonga durante unos años.

Cualquier Virgo que haya aprendido a conocerse termina por saber que para él lo mejor es encargarse del trabajo de hacer funcionar el mecanismo interno de la organización, y dejar que sea algún otro el que salga en las fotos publicitarias. Si está realmente dedicado a su trabajo (¿y que Virgo no lo está?), desdeña secretamente las actividades sociales y políticas en que se ve obligado a participar el jefe de la empresa, porque le hacen descuidar sus obligaciones... y puedes estar seguro de que eso de descuidar sus obligaciones no es cosa que Virgo se tome a 1a ligera.

Aun así, si el negocio es pequeño y no tiene más de una docena de empleados, digamos, Virgo puede hacer un buen papel como capitán del remolcador. Sin duda, no lo dejará chocar con ningún escollo imprevisto, ya que todos los riesgos potenciales estarán detalladamente registrados en su carta, del revés y del derecho. Pero un gran negocio y el nativo típico de Virgo, simplemente no combinan, aunque pueda haber alguna ocasional excepción de la regla. Un Virgo con ascendente en Cáncer y la Luna en Capricornio, por ejemplo, puede ser harina de otro costal. Este si que podría ser brillante como jefe de una gran empresa, así como el nativo medio se desempeña generalmente bien al frente de una empresa pequeña. También son gente que se distingue en la dirección de grupos de experimentación científica en los cuales lo fundamental es una investigación escrupulosa y detallista.

No será un jefe que pase por alto los errores y la falta de esmero de una secretaria que haga continuamente faltas de ortografía, tenga los dedos manchados de tinta y se olvide de regarle los geranios. Tendrás que ser despierta y andar despabilada si quieres conseguir un ascenso de tu jefe Virgo. Nunca le digas que tiene una reunión a las tres de la tarde si en realidad es a las tres menos cuarto, porque te las verás con un jefe irritable y quisquilloso que te señalará tu error con minuciosa franqueza. Y en cuanto a defenderte recordándole que el mismo extravió los papeles que necesitaba precisamente para esa reunión, ni lo pienses. En vez de conseguir que sea mas tolerante con tus errores al compararlos con sus propias rarísimas equivocaciones, lo más probable es que te mire echando chispas de furia y que, si lo intentas mas de una vez, acabes perdiendo tu trabajo. Una pizca de crítica ya es mucho para el jefe Virgo. Desde su punto de vista, claro. Por su parte, hazte a la idea de que habrá muchas, y de que hay una manera de evitarlas, y sólo una: no cometer errores. En realidad, es muy simple.

Una vez que te hayas adaptado a su actitud perfeccionista, verás que a pesar de su ojo de águila, Virgo es justo y bondadoso como jefe. No le interesan los detalles de tu último romance, porque al Virgo típico le aburren los sentimentalismos, pero tendrá muy en cuenta cuando le pidas un día de permiso para que te curen la uña del dedo pequeño del pie izquierdo. Un permiso por enfermedad es comprensible; los flirteos y los hábitos descuidados en la oficina, no. Mantén en orden tu escritorio, no te presentes en minifalda por el despacho, ni muy maquillada, no te cepilles el pelo sobre los papeles de él y escucha atentamente todas sus instrucciones. Si consigues que apruebe tu arreglo personal, tus hábitos laborales y tu inteligencia, comprobarás que puede ser un hombre sorprendentemente generoso y considerado para trabajar. Tiene sus pequeñas rarezas, pero ¿no las tenemos todos?

Los hombres que trabajan con un jefe Virgo se enfrentan con un problema un poco diferente: esperará de sus subordinados ideas creativas y una actitud agresiva en la promoción y las ventas. Es decir que confiará en que tú llenes esas lagunas de su propia forma de ser. Asegúrate, simplemente, de que actúas con modestia. Virgo sabe que tú tienes mas impulso directo que él, pero no se le escapa que quien tiene capacidad de organización -por no hablar de sentido práctico y cautela- es él, y no le hará gracia que le des a entender que puedes hacer las cosas sin su supervisión. Indudablemente, tiene razón, como casi siempre, y puede resultarte un poco frustrante hasta que te acostumbres y aprendas a respetarle por eso.

Puede que tu jefe Virgo tenga un cajón lleno de remedios para la indigestión, y la mente llena de hechos y cifras, pero tiene también el corazón lleno de bondad y de capacidad para resolver los desacuerdos y conflictos del trabajo. Como aguinaldo no repartirá automóviles ni estolas de visón, pero sus empleados estarán pagados en lo que valen y no los explotará. Recuerda que tiene la indudable capacidad de medirte en tus exactas dimensiones, y que engañarle es difícil, si no imposible. No esperes que se entusiasme con burbujeantes y seductoras campañas publicitarias. Tal vez no sea demasiado imaginativo, pero si lo bastante para comprender que esas burbujas estallan estrepitosamente con una gran salpicadura que puede mojaros a todos. Asegúrate de que tus sugerencias y tus métodos de trabajo tienen una só1ida base en la realidad, porque si no prescindirá de tus planes delirantes y es posible que prescinda también de ti. Quizá te impaciente mas de una vez su costumbre de buscar cinco pies al gato y su implacable actitud critica, pero como en definitiva no puedes decirle a un superior que los protestones hartan, será mejor que aceptes con buen humor sus criticas. De todas maneras, no te hará mal dejarte formar un poco por él.

Dile siempre la verdad, porque de nada sirve mentirle. Francamente, tu jefe Virgo podrá dejar pasar un mosquito, pero será raro que se trague un camello.

Si le prestas el apoyo y el respeto comprensivo que él necesita, nada irá mal. Interiormente, es de verdad un alma tierna y con frecuencia, sea casado o soltero, tremendamente solitario. Para él no es fácil hacer amigos, y se mostrará conmovedoramente agradecido por tu apoyo. Como todos los de su signo, vive con su sueño, y la emoción no le es, en modo alguno, tan ajena como parece. Dale a entender que has descubierto que es más lo que ladra que lo que muerde (aunque hasta sus ladridos sean recatados) y se bajará de su torre de marfil. Y no hagas caso de los demás empleados, que le consideran tacaño. Cuando tengas un verdadero problema, recurre a él y ya verás.

Tomado del Libro de Linda Goodman, Los Signos del Zodiaco y su Carácter.