Cáncer, el Cangrejo

Cáncer es el signo que simboliza el amor mortal de la Divina Madre. Gobierna la piedra lunar. Cáncer siendo un signo cardinal de agua puede ser comparado a un río rápido y fluido. Por esto es el más maravilloso signo de los doce, simbolizando el amor que todo abarca y compasión de la Madre Divina, por tanto la universalidad de sus vibraciones no pueden ser respondidas excepto por un selecto grupo en el presente nivel de evolución.

Cáncer es el agua de vida relacionada al amor. Pero para aquellos quienes pueden tocar esta vibración el río rápido y fluido inunda su ribera, dejando un rico depósito de acciones generosas en su estela. La influencia materialista del signo, sin embargo, es bastante opuesta; para una persona egoísta se rebela en contra de la sensibilidad que pertenece a Cáncer y se construye una coraza como un cangrejo, en la que se retira, pensando solamente en sí mismo y agarrando cualquier cosa con sus pinzas. Para él, el río se convierte en represa en su fuente y deja de fluir.

Cáncer rige el sistema simpático y el plexo solar que es el centro nervioso principal y también los pechos, por tanto sus vibraciones son las primeras en despertar simpatía a través de los instintos maternales y los “sentimientos”. El egoísmo que es la parte negativa de este signo se eleva del refugio del nativo dentro, de sí mismo a través de la inhabilidad de responder a él. De hecho, como se ha dicho, sus vibraciones son las más altas de todas por que a través del amor de madre la semilla del autosacrificio es implantada en el carácter.

El verdadero significado del sacrificio personal, no es el ascetismo del cuerpo, ni negándose a sí mismo los placeres ordinarios y diversiones, ni viviendo la vida de ermitaño, sino viviendo en el mundo de los hombres y ayudando a sostener su carga. Por tanto el autosacrificio de Cáncer es del tipo activo (como Aries) y se distingue del tipo pasivo que es una paciente renunciación y pertenece a Piscis.

En realidad, los tipos poco evolucionados de Cáncer son quizás los más egoístas que cualquier otro signo; y la principal distinción entre su humildad y aquella de Capricornio es que también ambos son poco generosos, Cáncer gastará pródigamente en sí mismo. Entre los defectos que brotan de la inhabilidad de responder a estas vibraciones y consecuentemente de retirarse en el caparazón arriba mencionado, está una tendencia de avaricia por adquirir poder y posesiones y nunca dando nada a cambio, la actitud “lo que tengo lo detengo”; también el hábito de guardar o esconder a otra gente y sus posesiones.
Los Cáncer son usualmente muy prácticos y negociantes, y buenos en la organización o el ejercicio de autoridad rasgos que son compartidos con su signo opuesto Capricornio. También son muy dados al placer y diversiones y frecuentemente disipados y dados a la bebida.

Cáncer, espiritualmente interpretado significa igualar, es decir Armonía, que es en verdad muy buena comparada con su opuesto el caos. Para el alma humana es el período de un descanso exhaltado. Es el punto más elevado en el arco del Ciclo Angelical del Alma Divina. Desde su gloriosa altitud en el reino espiritual debe descender.

Una energía incansable y los anhelos aún no satisfechos de su propia naturaleza inmortal son las fuerzas que llevan a dicha evolución. Habiendo evolucionado las fuerzas duales de su naturaleza divina, el Ego ve que esta bien y descansa de su trabajo. Pero como este estado exhaltado es puramente subjetivo e ideal, debe necesitar satisfacer el anhelo para un mayor desenvolvimiento y desear conocer, descender a los reinos y condiciones materiales. Desde este punto comienza la involución interna del alma, hasta que se alcanza el más bajo punto en el arco, es decir Capricornio, su signo opuesto.