Mannaz, La Comunidad


Alfabeto latino: M.
Número: 20.
Alfabeto Celta: Coll.
Pronunciación: "mannáz" con acento en la última "a".
Tarot: El ermitaño.
Piedra: Lapislázuli.
Significado: La humanidad.
Elemento: Aire.
Planeta: Urano.
Signo del Zodiaco: Acuario.

Significado Adivinatorio: significado, uno mismo, familia, comunidad, relaciones, preocupaciones sociales.

Aplicaciones Mágicas: para representar a una persona o a un grupo de gente específica; para establecer relaciones sociales

En su sentido más amplio, el Mannaz representa todo la humanidad, y por lo tanto el reino entero. En términos más prácticos, de todos modos, con quién tenemos conexiones personales es con nuestro círculo inmediato de la familia y de amigos y con la comunidad más ancha alrededor de nosotros, recordándonos nuestra naturaleza como animales sociales. También representa nuestra conexión con los Dioses y con la naturaleza, con los dos mitos de los nórdicos de la creación de seres humanos. Esta runa toma la energía cruda del Ehwaz y lo controla con nuestra conciencia social, recordándonos que con nuestros hechos afectamos a lo mágico y a lo mundano. La runa en sí mismo se asemeja a Gebo en su ensamblar de elementos masculinos y femeninos, pero es mucho más completo. Es la tela entera de relaciones humanas, con el uno mismo en el centro, que refleja la tela del sino explorada con Raido. Pero mientras que esa tela fue fijada más o menos, ésta se encuentra mutable y viva. Pasado y presente, varón y hembra, el yo y el ellos - todos los contrarios se ensamblan aquí y se hacen enteros. Mannaz es nuestro hogar, y habla de todas las vidas que toquemos cuando utilizamos los regalos que nos han dado a través de las runas.

Claridad y la voluntad de cambiar. Sé modesto, es el consejo del Oráculo. Independientemente de cuál sea tu mérito, sé humilde, dedicado y moderado, porque con eso tendrás la verdadera dirección de tu vida.

Si sale al revés: Comienza siendo claro contigo mismo. No te dirijas a otros ahora, mira dentro de ti, en silencio, y busca al enemigo de tu progreso. El enemigo externo no es sino un reflejo de lo que hasta ahora no has podido o querido reconocer dentro de ti.