Introducción a la Wicca

La Religión Wicca es una religión moderna que se basa en tradiciones shamánicas pre-cristianas de Europa Occidental. Es una religión que se basa en la Tierra, la Fertilidad y la Naturaleza. Los Wiccanos adoramos y honramos el cambio de las estaciones y las fases de la Luna. Wicca es una religión pagana, nuestros medios y creencias no son judeocristianos y con ello no pretendemos ofender a nadie. 

La Wicca no tiene dogmas, doctrinas o reglas. Esto puede confundir a los nuevos Wiccanos, porque las prácticas de Wicca son internas, son personales e individuales y no son impuestas por el mandato de ninguna persona, jerarquía o libro sagrado. No tenemos jerarquía, seguimos un sistema de creencias libre y abierto. 

Normalmente cuesta un poco sentirse cómodo con las prácticas religiosas wiccanas y con su sistema de conocimiento, pero contiene mucha belleza. La individualidad es un rasgo que honramos mucho, por lo tanto nuestra religión, respeta las características personales de cada uno, y respeta la diversidad. No busca la uniformidad. Uno puede practicar en un coven (grupo) o en solitario. Y se respeta la manera individual de cada cual de ejercer el culto. También una persona puede salir de un coven y crearse el suyo propio. Esto es totalmente aceptable y permite compartir nuestra creencia con más personas y crear nuevas ideas y nuevas prácticas. Aunque la práctica de cada individuo o coven, son individuales, la mayoría de los wiccanos tenemos creencias comunes, aun en nuestras diferencias. 

Uno de los principios esenciales de la magia es que el hombre forma parte de la naturaleza y al mismo tiempo es uno con ella; Todas sus acciones sobre cualquiera de los niveles del ser (físico, emocional, mental y supra mental) afectan a su ambiente. Este ambiente, a su vez, condiciona la vida del ser humano. Existe pues un intercambio místico entre el hombre y su ambiente que hace posible efectuar determinados cambios o, lo que es lo mismo, hace posible la magia. En el trabajo mágico todo se efectúa por la acción de la mente consciente sobre el subconsciente, tanto personal como colectivo. 

La magia se basa en la teoría de que el universo es un Todo Viviente compuesto por tres principios: Lo Divino, La Naturaleza y el Hombre, que corresponden al mundo arquetípico, al mundo del macrocosmos y al mundo del microcosmos o del hombre respectivamente. Los principios están en los Dioses, los hechos pertenecen a la Naturaleza y las leyes son producto del Hombre. Este, el hombre, que influye en la naturaleza y sobre sus semejantes por la acción y la palabra y que entra en contacto con los Dioses a través de la plegaria y el éxtasis, forma el lazo de unión entre lo espiritual y lo material. Al estar todo relacionado según este concepto de unidad, es factible que el hombre, mediante prácticas especiales pueda comunicarse con todas las manifestaciones del Universo y, de esta manera, actuar a distancia en virtud de las correspondencias entre todos los planos (zodiaco, cuatro elementos de la naturaleza, minerales, notas musicales, colores, animales, plantas, etc.).

El ser que practica la magia se convierte en un controlador de los elementos, interprete de visiones, canalizador de energías y estudioso de los oráculos