Daruma

Los muñecos Daruma (en japonés: 達磨) son figuras votivas sin brazos ni piernas y representan a Bodhidharma (Daruma en japonés), el fundador y primer patriarca del Zen. Dice la leyenda que el maestro Daruma perdió los brazos y las piernas de estar tantos años escondido en una cueva meditando y sin utilizarlos.

Los colores típicos son rojo, amarillo, verde y blanco. El muñeco tiene una cara con bigote y barba pero sus ojos son blancos del todo. Los ojos del daruma se utilizan como recordatorio y motivación a cumplir metas o grandes tareas. El dueño del muñeco pinta una pupila redonda (usualmente del ojo derecho) al establecer su meta; cuando esta se ha cumplido se procede a pintar el otro ojo. Un daruma con una sola pupila suele colocarse donde este sea visible, a manera de constante recordatorio del trabajo que debe hacerse para lograr el objetivo.

Normalmente el muñeco Daruma es varón, aunque existe una muñeca Daruma, conocida como Ehime Daruma (Princesa Daruma). Al tener una forma ovoide y su centro de gravedad bajo, algunos de ellos vuelven a su posición vertical al ser empujados hacia un lado. Esto representa simbólicamente el optimismo, la persistencia y la determinación.

Estos muñecos se basan en los Okiagari-koboshi ( 起き上がり小法師 ). Una canción del siglo XVII habla de estas características.
Hi ni! fu ni!
Fundan Daruma ga
Akai zukin kaburi sunmaita!
¡Una vez!, ¡dos veces!
Siempre el Daruma de capucha roja
se queda con la cabeza arriba