Las Amazonas

Thalestris,_Queen_of_the_Amazons,_visits_Alexander_(1696) Las amazonas son en las mitologías clásica y griega una antigua nación formada por mujeres guerreras, posiblemente con base histórica. Heródoto las situaba en una región fronteriza con Escitia en Sarmacia. Fueron reinas amazonas notables Pentesilea, que participó en la Guerra de Troya, y su hermana Hipólita, cuyo cinturón mágico fue objeto de uno de los doce trabajos de Hércules. Las amazonas solían representarse en el arte clásico batallando con guerreros griegos en amazonomaquias.

En la historiografía griega y romana hay diversos relatos de asaltos de amazonas en Asia Menor. Las amazonas fueron asociadas con varios pueblos históricos durante la antigüedad tardía. A principios de la Edad Moderna el término pasó a aludir a las mujeres guerreras en general. El término amazona deriva probablemente de un etónimo iraní, *ha-mazan-, ‘guerreros’. Una palabra relacionada probablemente sea la glosa de Hesiquio (hamazakaran, ‘hacer la guerra', que incluye la raíz indo-iraní kar-, ‘hacer’, presente también en kar-ma).

Entre los griegos clásicos, la palabra recibía una etimología popular según la cual procedía del a- privativo + mazos, ‘sin pecho’, relacionado con la tradición etimológica que decía que las amazonas se cortaban o quemaban el pecho derecho, para poder ser capaces de usar el arco con más libertad y arrojar lanzas sin la limitación y obstrucción física. No hay indicios de esta práctica en obras de arte, en las que las amazonas siempre son representadas con ambos pechos, aunque con el derecho frecuentemente cubierto.

Se decía que las amazonas habían vivido en Ponto (actual Turquía) cerca de la costa del mar Euxino (mar Negro), donde formaban un reino independiente bajo el gobierno de una reina llamada Hipólita (‘la que deja sueltos sus caballos’). Se suponía que habían fundado muchas ciudades, entre ellas Esmirna, Éfeso, Sinope y Pafos. Según el dramaturgo Esquilo, en un pasado lejano habían vivido en Escitia, en el Palus Maeotis (‘Lago Mareotis’, el mar de Azov), pero luego se trasladaron a Temiscira, al Termodonte (el río Terme, al norte de Turquía). Heródoto las llamó Andróctonas (‘asesinas de varones’), y afirmaba que lengua escita eran llamadas Oiorpata, que según él tenía este significado.

En algunas versiones del mito, ningún varón tenía permiso para mantener relaciones sexuales o residir en el país de las amazonas, pero una vez al año, para evitar la extinción de su raza, éstas visitaban a los gargarios, una tribu vecina. Los niños varones que resultaban de estas visitas era sacrificados, enviados de vuelta con sus padres o abandonados a su suerte; las niñas se quedaban con ellas, eran criadas por sus madres y adiestradas en las labores del campo, la caza y el arte de la guerra.

En la Ilíada, se nombra a las amazonas como Antianiras (‘las que luchan como varones’). Las amazonas aparecen en el arte griego del período arcaico y relacionadas con varias leyendas griegas. Invadieron Licia pero fueron derrotadas por Belerofonte, que había sido enviado a luchar contra ellas por Yóbates, el rey de este país, con la esperanza de que encontrase la muerte a manos de las amazonas. La tumba de Mirina se menciona en la Ilíada, e interpretaciones posteriores la hicieron una amazona: según Diodoro, la reina Mirina las llevó a la victoria contra los atlantes y los gorgones.

Atacaron a los frigios, que fueron ayudados por Príamo, por entonces un hombre joven. A pesar de esto, en su vejez, hacia el final de la Guerra de Troya, sus antiguas oponentes se pusieron de su lado contra los griegos bajo el mando de su reina Pentesilea «tracia de nacimiento», quien fue muerta por Aquiles en la Etiópida.

Uno de los trabajos impuestos a Heracles por Euristeo fue conseguir la posesión del cinturón de la reina amazona Hipólita. Le acompañó su amigo Teseo, quien raptó a la princesa Antíope, hermana de Hipólita, un incidente que llevó a la invasión del Ática en represalia, donde Antíope pereció luchando junto a Teseo. En algunas versiones, sin embargo, Teseo se casaba con Hipólita y en otras lo hacía con Antíope, quien no moría. La batalla entre los atenienses y las amazonas se conmemora con frecuencia en un género artístico completo, la amazonomaquia, en bajorrelieves de mármol como el del Partenón o las esculturas como las del mausoleo de Halicarnaso.

También se decía que las amazonas emprendieron una expedición militar contra la isla de Leuce, en la embocadura del Danubio, donde las cenizas de Aquiles habían sido depositadas por Tetis. El fantasma del héroe muerto se apareció aterrorizando a los caballos, que tiraron y pisotearon a las invasoras, obligándolas a retirarse. Se dice que Pompeyo las encontró en el ejército de Mitrídates.

Los nombres de amazonas mencionadas por autores clásicos incluyen:

  • Ainia, enemiga de Aquiles y una de las doce amazonas que acompañaron a Pentesilea a la Guerra de Troya. Su nombre significa ‘rapidez’.
  • Antianira, que sucedió a Pentesilea como reina de las amazonas. Es conocida por ordenar que sus siervos masculinos fueran mutilados y castrados «pues los lisiados son mejores en el amor».
  • Antíbrota, una de las doce seguidoras de Pentesilea según Quinto de Esmirna.
  • Antíope.
  • Apasa, amazona que fundó la ciudad de Éfeso.
  • Asteria, la sexta amazona a la que mató Heracles.
  • Cleta, una de las doce seguidoras de Pentesilea. Su barco fue alejado de su curso por el viento y llegó a Italia, donde fundó la ciudad de Clete.
  • Helena, hija de Títiro. Luchó con Aquiles y murió tras ser gravemente herida por él.
  • Hipo.
  • Hipólita, la reina amazona que poseía un cinturón mágico que le había dado su padre, Ares.
  • Lámpado.
  • Lisipe, la reina amazona que fundó la gran ciudad de Temiscira y estableció numerosos preceptos para sus guerreras.
  • Marpesa.
  • Melanipa, hermana de Hipólita. Heracles la secuestró y exigió el cinturón de Hipólita a cambio de su libertad. Ésta accedió y Heracles la liberó.
  • Mirina, reina amazona que conquistó la Atlántida, Libia y derrotó al ejército de las Gorgonas en la península Ibérica.
  • Otrera, consorte de Ares y madre de Hipólita y Pentesilea.
  • Pentesilea.
  • Tebe.

Escitia
Las evidencias arqueológicas parecen confirmar la existencia de guerreras, dado el papel activo de las mujeres sármatas en las operaciones militares y la vida social. Los enterramientos de mujeres sármatas armadas suponen cerca del 25% de los enterramientos militares del grupo, y solían ser enterradas con arcos. La arqueóloga rusa Vera Kovalevskaya señala que cuando los hombres escitas estaban fuera luchando o cazando, las mujeres nómadas tendrían que haber podido defenderse a sí mismas, a su ganado y a los pastos. Durante la época en la que los escitas avanzaron en Asia y lograron la casi hegemonía en el noreste, hubo un periodo de veintiocho años en el que los hombres habrían estado fuera en campaña. Durante este tiempo las mujeres no solo habrían tenido que defenderse, sino reproducirse, y esto bien podría ser el origen de que las amazonas se emparejaban una vez al año con sus vecinos.