Invocación a las Salamandras

Esta invocación es muy buena realizarla cuando estamos faltos de energía. Para ello vamos a necesitar, una vela roja, un plato y fósforos.
Siéntate en un lugar cómodo y apartado, enciende tu vela roja y colócala sobre un platito. Ve la llama que se forma en la vela, siente el calor que despide y visualiza que ese calor es la energía primaria del fuego, que poco a poco va llenando tu cuerpo, infundiéndole calor y vida. Cuando estés listo, di:
Inefable e increado Rey y Padre de las llamas primeras, que eres llevado en el carro veloz de los mundos que incesantemente giran;
Dominador de las etéreas inmensidades donde se levanta el trono de tu sapiencia, desde cuya altura todo lo descubren tus ojos penetrantes y tus oídos benditos todo lo oyen;
Atiende la invocación de quien amas desde el nacimiento de los siglos; porque tu áurea y gran majestad, resplandece por encima del mundo, del cielo y de las estrellas, y sobre ellas te levantas.
¡OH fuego resplandeciente!
Tu que enciendes la llama de la vida

¡Bendícenos¡
Deja que la llama de la vela se consuma toda, da las gracias por esa energía recibida. Este ritual hay que realizarlo poco, por que un exceso de energía puede traer problemas e inestabilidad, úsalo con cuidado.