Aprender día a día


A veces, nos enfrascamos en situaciones que no nos dejar progresar, ya sea la falta de un empleo, la falta de afecto, una cliente fastidiosa, las presiones de la familia o del trabajo. Todas esas situaciones nos llevan a ponernos de mal humor, a negar que nos afectan, pero la realidad es que si nos afectan, no nos dejan ver lo bueno que nos ha ocurrido en el día, por que nos acostumbramos a solo ver lo negativo, a cerrarnos (y encerrarnos en nosotros mismos) sin ver todo lo positivo que pasa a nuestro alrededor. A veces, damos por sentado muchas cosas y no damos gracias por las cosas mas simples de la vida, ni siquiera las disfrutamos, enfrascados en un solo objetivo olvidamos también el mirar a nuestro alrededor al final del día y dar gracias por todo lo vivido, y por las experiencias que hemos tenido, por los aprendizajes logrados, o simplemente por estar vivos.

Para mejorar nuestra percepción de estas situaciones, hay una pequeña meditación que nos puede ayudar a centrarnos, a no engancharnos con estas personas o situaciones que no nos ayudan para nada, Es bueno repetirla varias veces al día, o en los momentos de mayor estrés o frustración. No hace falta que nos la aprendamos de memoria, con recordar la llama violeta es suficiente para empezar. Poco a poco y con práctica, nos iremos familiarizando con la oración. Cuando mas la necesitemos, verán como sus palabras llegan a nuestra mente.

“Yo Soy” la ley del perdón y del olvido y de la llama violeta que transmuta los errores cometidos por mí a través de todas mis vidas.
“Yo Soy” la ley del perdón y del olvido y de la llama violeta transmutadora que transmuta los errores cometidos por la humanidad a través de todos los tiempos.
“Yo Soy” la ley del perdón y del olvido y de la llama violeta transmutadora que transmuta los errores cometidos por los que ya están desencarnados.

Que así sea!