Las Fases de la Luna

La luna tiene que ver mucho con nosotros. Ya que nos lleva a comportarnos de un modo en vez de otro. Nos impulsa a hacer algo en ocasiones y en otras nos frena. Es responsable de la melancolía y de sentirnos en plena forma emocionalmente. Nadie puede sustraerse a su influjo; como mucho podemos ignorarla.

Las fases de la Luna

Nueva: Es conocida también como primer cuarto, esta fase comienza cuando la luna y el sol están juntos en el cielo. Al iniciarse la fase, la luna es invisible, escondida por el esplendor del sol mientras viajan juntos por el firmamento. Hacia el fin de esta fase, cuando la luna se aparta más del sol y comienza a crecer hacia el segundo cuarto aparece en forma decreciente. Esta época corresponde a los nuevos cimientos, es el momento para iniciar un proyecto.

Creciente: Se conoce también como segundo cuarto y empieza cuando al luna se ha apartado en 90 grados completos, un cuadrado, del sol. En este punto, la luna creciente sale hacia el medio día y se pone cerca de la medianoche. Ahora se puede ver en cielo occidental durante las últimas horas de la tarde, creciendo en tamaño hasta llegar a la luna llena. Este periodo corresponde al desarrollo y crecimiento típicos de la vida y de los proyectos que están para dar fruto.

Llena o tercer cuarto: Es cuando la luna esta llena y el punto opuesto al sol reflejando toda su luz. Tiene una forma redonda y es capaz de iluminar la noche creando sombras lunares. Ahora aparece en el este a la puesta del sol, un poco mas tarde cada noche conforme avanza esta fase es la época de culminar proyectos con madurez y consumación. Al concluir nuestros objetivos vemos los resultados concretos de las acciones que iniciamos con la luna nueva.

Menguante o cuarto cuarto: Esta fase ocurre cuando la luna se ha apartado 90 grados de ella fase llena, un segundo cuadrado. En este momento la luna diminuye su luz y sale a medianoche. Se le ve en las últimas horas de la tarde en el cielo oriental y no llega a su apogeo hasta las horas de la madrugada. Este periodo en su viaje corresponde a la desintegración - un retroceder simbólico para reflexionar en lo que se ha logrado. Es hora de reorganizar, de despejar el campo y hacer planes para la próxima luna nueva.