Ejercicio Mental de Desapego

El siguiente ejercicio es muy útil cuando estamos dispuestos a desechar todo aquello que ya no usamos pero de lo cual tenemos ciertos apegos que nos atan a nuestro pasado, o sencillamente ya no usamos pero ocupan un lugar en nuestra casa, en nuestro espacio vital, incluso en nuestro corazón, desde cosas materiales, hasta nuestros pensamientos, este ejercicio sirve para liberarlos.

Ejercicio

Busca una posición cómoda, en un lugar tranquilo y respira profundamente.

Imagínate en el centro de un hermoso jardín... a tu alrededor hay una variedad aromática de hierbas, arbustos y flores y delante de ti hay un espacio abierto que ha sido despejado para una hoguera sagrada. Las bases de la hoguera se han colocado y preparado con ramas secas del jardín y tu tarea es hacer la hoguera añadiéndole además las ramas muertas de tu propia vida a los escombros que te imaginas que están ante ti.

Visualízate colocando viejos papeles o posesiones en la hoguera. Esto representa tus ideas anticuadas, tus creencias restrictivas y tus antiguos patrones de conducta. Vete a ti mismo formando la hoguera con ropa vieja que simboliza los rasgos de personalidad, los hábitos y los aspectos de una imagen personal distorsionada que ya no necesitas. Estás sólo con formas que te han representado a ti en el pasado y que ahora has madurado. Tu verdadera personalidad es mucho más brillante y más positiva de lo que esto pudiera ser. Imagínate a ti mismo agregando muebles antiguos, palos de madera y cajas de cartón. Hay metáforas para los objetos físicos que te han dado una sensación de seguridad falsa. Hay cosas que alguna vez quisiste poseer y que ya no tienen ningún valor para ti.

Una vez que la hoguera ya se construyó alta y firme en la tierra, dale un último vistazo a las ramas secas que has estado cargando contigo en tu vida. Algunas ideas, creencias, hábitos, deseos, posesiones y patrones de conducta pueden haberte servido bien en el pasado, pero si ya no te sirven ahora, su energía sólo te va a estar estancando. Bendícelos con todo tu amor y, mentalmente, pídeles a los Señores que te ayuden a quitarlos de tu vida y te ayuden a estar abierto para nuevas y mejores experiencias.

Invoca a los hermanos del fuego e imagínalos reuniéndose para encender la luz de tu hoguera. Visualízate observando como la flama rojo-naranja transforma todo lo que es viejo y desgastado en tu vida, convirtiendo la energía de esas ramas secas en algo nuevo y positivo. Desde una distancia segura, sigue añadiéndole más ideas viciadas y creencias anticuadas y observa como se queman.

"Señores del fuego transformen mi vida para mejorar. Ilumínenme e inspírenme ahora y siempre".

Invoca a los hermanos del aire e imagínalos reuniéndose para llevarse el humo y el éter del fuego donde pueda crear algo mejor en el mundo. Vete a ti mismo observando como sube el humo e imagina las suaves brisas llevándose la energía transformadora de tus viejos pensamientos y creencias para siempre. Al mismo tiempo pídele a los ángeles del aire que le entreguen a los cielos el mensaje de que ahora estás libre para una nueva prosperidad, aventura y alegría.

"Señores del aire libérenme de mi pasado, renueven mis ideas y llévenme a mi espléndido futuro".

Observa como se reduce a cenizas la hoguera y después invoca a los hermanos del agua. Imagina que ellos se acercan a ti con un aguacero de lluvia de verano e imagina que las cenizas del fuego son arrastradas a donde más se necesitan en el jardín. Las aguas dulces apagan las brasas agonizantes del fuego y limpian tu mente, tu cuerpo y tus emociones de cualquier influencia residual del pasado que ya no sirve para tu mayor beneficio.

"Señores del agua límpienme y fortalézcanme. Arrastren el pasado y ayúdenme a beber del cáliz de la nueva sabiduría, inspiración y creatividad".

Invoca a los hermanos de la tierra e imagínalos recibiendo las cenizas fértiles que los hermanos del agua les llevaron. La ceniza de tu hoguera, llevada por las suaves lluvias de verano, nutre la tierra y estimula la nueva vida, el nuevo crecimiento y una abundancia de cosas nuevas. Pronto tu jardín se llenará de más hierbas aromáticas, flores y arbustos y tu vida será bendecida con prosperidad.

"Señores de la tierra estabilícenme y apóyenme. Provéanme con una tierra fértil para sembrar una nueva prosperidad y ayúdenme a cosechar una recompensa abundante que me espera".

Cuando sientas completo este procedimiento, agradécele a los Señores de los elementos su amoroso apoyo y toma un momento para planear tu siguiente movimiento. Si hay algo de tu vida que necesites liberar físicamente, como el desorden de correspondencia vieja de un negocio o algo de ropa vieja, entonces programa el tiempo para atenderlo. Si tienes ideas nuevas que podrán activar tu prosperidad, entonces anótalas y programa el tiempo para llevarlas a cabo.