viernes, 20 de enero de 2012

8 de Enero, Día de Justitia

Justitia, Iustitia, es la Diosa romana de la justicia. Esta Diosa es representada con los ojos vendados, una espada en una mano y la balanza en la otra, pero originalmente era representado sosteniendo un cuerno de la abundancia y las escalas. También fue representada sosteniendo las fasces, una unión de 30 varas (una por cada curia de la antigua Roma) atadas de manera ritual con una cinta de cuero rojo formando un cilindro, que simboliza la autoridad judicial en una mano y una llama en el otro, que simboliza verdad.

En la mitología griega, Dice, Dicea o Dike (en griego antiguo Δίκη Díkê, ‘justicia’) es la personificación de la justicia. Según Hesíodo era hija de Zeus y Temis, y hermana de Eunomia y Eirene. Era considerada una de las Horas.

Dice vigilaba actos de los hombres y se acercaba al trono de Zeus con lamentos cada vez que un juez violaba la justicia. Era la enemiga de todas las falsedades, y la protectora de la sabia administración de la justicia y Hesiquia, esto es, la tranquilidad de espíritu, era su hija. Con frecuencia se la llama auxiliar o consejera (πάρεδρος paredros o ξύνεδρος) de Zeus.

En las tragedias, Dice aparece como una divinidad que castiga severamente toda injusticia, vela por el mantenimiento de la justicia y penetra en los corazones de los injustos con la espada hecha para ella por Aisa. En este papel está estrechamente relacionada con las Erinias, aunque su cometido no es solo castigar la injusticia sino también recompensar la virtud. La idea de Dice como personificación de la justicia se desarrolla con mayor perfección en los dramas de Sófocles y Eurípides. Fue representada sobre el cofre de Cípselo como una hermosa diosa, tirando de Adicia (la injusticia) con una mano mientras con la otra sujetaba la vara con la que la golpeaba. Con frecuencia es confundida con Astrea, también hija de Zeus y Temis, y anterior Diosa de la justicia. Se la unió amorosamente al Dios Dikastis y de tales uniones nacerían Homonoeia (la concordia), Dicaiosina (la rectitud) y Areté (la virtud).