domingo, 1 de mayo de 2011

Trastornos que puede ocasionar una Secta Destructiva a sus adeptos

Por: Colegio Oficial de Psicólogos de S/C de Tenerife

Normalmente casi todas o todas las sectas ocasionan una serie de perjuicios y trastornos, tanto físicos como mayormente psicológicos, a sus adeptos, de menor a mayor gravedad. Sin embargo, toda la problemática y/o secuelas que los grupos sectarios pueden ocasionar a sus adeptos durante su estancia en dichos grupos destructivos, depende fundamentalmente de tres características.

La primera es del tipo de Secta Destructiva. Como se ha visto anteriormente, no todas las sectas alcanzan en su propia dinámica, estructura y adoctrinamiento, la misma peligrosidad. No es lo mismo una persona que es adepta de una Secta Destructiva clasificada dentro del grado B que otra que pertenece a un grupo del grado C o del grado D.

La segunda característica es el tiempo de permanencia o de estancia del adepto en la secta en la cual ha estado en cuestión. Obviamente, los efectos negativos que una Secta Destructiva ejerce en sus adeptos, no son los mismos en un individuo que ha permanecido solamente tres meses, por ejemplo, que otro que haya permanecido más de cuatro años.

Y, por último, la tercera característica es la resistencia psíquica y física del adepto al lavado de cerebro, es decir, a la modificación del pensamiento. No todas las personas tienen, o poseen, la misma resistencia psíquica y física a un "bombardeo" constante de dogmas, filosofías y teorías sin sentido, a una presión psicológica cada vez mayor y constante en el tiempo, a un intento de cambiarle su personalidad, emociones y sentimientos, a una alteración brusca en el sueño, a una alimentación escasa o bien negativamente vegetariana, a un ritmo de trabajo excesivo y nulamente remunerado, a un control de la información, o a una ruptura de lazos familiares, de pareja, sexuales, amistosos, de ocio, etc.

Entre los perjuicios o trastornos que puede ocasionar una Secta Destructiva a sus adeptos estarían, entre otros muchos, los siguientes:

1. Cambio de personalidad (autómata):

Es uno de los primeros efectos que familiares y/o amigos van notando en el sectario. Este cambio de personalidad abarca tanto a nivel de actitudes y conocimientos como, fundamentalmente, a nivel de conducta. A medida que el adepto se va introduciendo más profundamente en la dinámica, estructura y dogma del grupo sectario, mayor va siendo su cambio de personalidad. Al adepto, además, se le va enseñando a que responda o se comporte de determinada forma ante determinadas situaciones sociales o contactos con personas ajenas a la secta destructivo. Es uno de los efectos negativos de las sectas que más fuertemente influyen sobre los adeptos.

2. Fuerte dependencia al grupo sectario:

Haciendo una similitud, obviamente con sus limitaciones y diferencias, con el fenómeno de las drogas, al adepto le van creando dentro del grupo sectario una fuerte dependencia al mismo. Esta dependencia es cada vez mayor a medida que la permanencia dentro de la secta se va alargando en el tiempo.

Es por ello, que cuando un adepto sale de un grupo sectario, durante los primeros meses, y en algunos casos incluso años, no sabe vivir sin hacer continuamente referencia a la secta destructiva en la que estuvo. Se encuentra como si le faltase algo, siendo ese algo la propia secta que le creo dependencia.

3. Miedo (irracional) a todo lo que no sea la secta:

Debido a la modificación de pensamiento que se le hace constantemente y a la manipulación y alteración de las emociones, sentimientos y pensamientos, al adepto le van metiendo gradualmente, y sin que se percate de ello muchas veces, toda clase de miedos, todos ellos irracionales, sin sentido y sin ninguna base ni fundamento. Miedo a todo el mundo y personas ajeno a la secta; miedo a no hacer las cosas bien; miedo a los castigos; miedo al "más allá"; miedo al líder o a su dios; etc.

4. Elevados trastornos psíquicos:

Es uno de los perjuicios o trastornos principales que realizan las sectas destructivas sobre sus adeptos. En un mismo individuo normalmente suelen darse bastante de estos trastornos. La variedad de trastornos que las sectas destructivas acaban consiguiendo que sus adeptos desarrollen, abarca prácticamente toda la patología clínica, desde los más leves hasta los más graves como las paranoicas y otros.

5. Anulación vida íntima/privada (frustraciones, depresiones):

Aquí nos encontramos con uno de los trastornos o perjuicios quizás, más despersonalizadores que puedan existir, y que se traduce en un control total de la vida del adepto por parte del grupo sectario. Cuando una persona va entrando, poco a poco y sin darse cuenta, en un grupo sectario, una de las primera cosas que le van modificando hasta casi desaparecer, es su vida íntima y privada. Lo que da como resultado, la aparición de un gran número de frustraciones y depresiones al habérsele "arrancado" algo tan preciado como el derecho a la intimidad y vida privada que tenemos todas las personas.

6. Regresión, retroceso infantil:

En muchísimas sectas destructivas, aunque no en todas, debido a la presión psicológica coercitiva constante en el tiempo, a referencias continuas en supuestas "terapias" realizadas al adepto, y a una serie de características más, el razonamiento y la mentalidad del adepto sufren no solamente un detenimiento significativo, sino que éste acaba pensando y razonando, o teniendo una edad mental, más propia de un niño o adolescente, que de un adulto. En algunos casos, incluso cambian los rasgos físicos de la cara de los adeptos, haciéndoseles mucho más "aniñados".

7. Creación de inmadurez:

Debido a que al adepto se le despoja de todo tipo de responsabilidad, que solamente tiene que dar cuentas a su líder y dios, que solamente tiene que obedecer y hacer lo que se le manda y nada más, el adepto se acaba convirtiendo en una persona totalmente inmadura, sin responsabilidad ninguna, e incapaz de tomar cualquier decisión por sí solo (las decisiones las toman por él).

8. Escaso nivel razonamiento/crítica:

Es una de las consecuencias más serias que acaban teniendo los adeptos. Cuando una persona entra en una secta destructiva, le van aumentando significativamente su aspecto emocional, y disminuyéndole al máximo su aspecto de crítica o razonamiento. Dentro de un grupo sectario, está mal visto y no se permite razonar ni pensar por uno mismo. Y menos aún, discrepar o llevarle la contraria al líder del grupo. Cuando una persona consigue salir de un grupo sectario inmediatamente se le ha de ayudar a que vuelva a trabajar y aumentar todo su aspecto de crítica, razonamiento, juicio, etc.

9. Debilitación física del organismo:

Es uno de los pilares básicos en los que se sustentan las Sectas Destructivas y una parte fundamental del lavado de cerebro. Precisamente para que la secta pueda cada vez hacerle una mejor modificación del pensamiento a cada adepto en particular, éstos han de tener las defensas psíquicas, y físicas, lo más bajas posible. Así el sujeto se siente incapaz, no solamente de razonar o darse cuenta de lo que le sucede, sino de impedir o detener lo que le están haciendo.

La debilitación física del organismo, no solamente es a base de un dieta vegetariana estricta sino, además, de tenerle trabajando casi todo el día (más de trece horas), de permitirle dormir muy pocas horas, de interrumpirle el sueño, de sesiones largas de meditación y rezos, muchas de ellas en posturas que cansan al organismo, etc., no es de extrañar, por tanto, que muchas muchachas y mujeres que están en determinadas sectas destructivas (como la Iglesia de la Unificación o secta Moon), debido a la presión psicológica y al estrés tan fuerte que soportan diariamente y al efecto que todo ello tiene sobre el aspecto hormonal, tengan amenorrea (falta de menstruación).

10. Incomunicación mundo exterior (reducción de los sentidos):

Es otro de los pilares básicos, y nefastos, no solamente de la modificación del pensamiento, en el que se basan las Sectas Destructivas. Mantener incomunicada, gradualmente, a una persona de todo el mundo ajeno a la secta, darle únicamente la información que se genera dentro del propio grupo sectario, y hacer que el adepto se dedique cada vez más en cuerpo y alma a dicho grupo, da como resultado una reducción del aspecto sensitivo de una persona.

11. Incapacidad para razonar coherentemente:

Debido a la presión psicológica, al estrés y tensión continuas, a la escasa y mala alimentación, al aislamiento parcial o total con el mundo ajeno a la secta, a la adquisición de un nuevo "lenguaje" dentro del grupo sectario, al cansancio físico, a la incapacidad de tomar decisiones, y a la manipulación emocional y de pensamiento, al adepto cada vez le va siendo más difícil razonar de una forma totalmente coherente a como lo hacía antes de su 'ingreso en la Secta Destructiva.

12. Ruptura lazos familiares, amorosos, sexuales, efectivos, amistosos, sociales, de trabajo, etc.:

Es otro de los aspectos fundamentales de una Secta Destructiva, y uno de los primeros que van aplicando al adepto. A éste, paulatinamente, y a través de una gradual modificación del pensamiento le van enfrentando con su entorno familiar, de pareja, etc. La razón es básica y efectiva. Al adepto que le van introduciendo poco a poco dentro del grupo sectario le van enfrentando con su familia para que rompa con ella, haciéndola ver que ésta es la causante de todos sus males y problemas.

Los motivo son dos: El primero, para que cada vez tenga menos referencias externas a la secta y no pueda comparar la información que le da ésta con la que le puedan dar sus familiares y así no se salga del grupo sectario; y la segunda razón estriba en que si el adepto ha roto definitivamente con su familia y en algún momento quiere dejar la Secta Destructiva en la que se encuentra, se lo piense dos veces antes de salir ya que no tendrá a nadie fuera de la secta.

13. Manipulación sexualidad:

Es otro de los aspectos más importantes que se dan dentro de una Secta Destructiva para controlar a sus adeptos. Bien por exceso o mayormente por defecto. Controlando la sexualidad de un individuo se puede acabar controlando muchas otras facetas de su personalidad. En muchas Sectas Destructivas los adeptos son emparejados no en función de sus deseos sino en función de los del líder sectario, y es éste quien dice cuando han de mantener relaciones sexuales, y cuando la mujer ha de quedarse embarazada, entre otros muchos comportamientos sexuales impuestos. Las consecuencias negativas de este control sexual, se verán un poco más adelante.

14. Ansiedad:

La ansiedad es uno de los trastornos psicológicos más comunes que se da en todas las Sectas Destructivas. El adepto normalmente suele estar en estados largos de tensión, lo que le facilita al grupo sectario su "adoctrinamiento", modificación del pensamiento y el introducirse cada vez más dentro de dicho grupo.

La ansiedad, obviamente, es producida por la propia Secta Destructiva a través no solamente de la alteración de las emociones y sentimientos sino, también, mediante la enorme inseguridad de todo tipo que diariamente va desarrollando el adepto a causa de la influencia total de la dinámica, estructura y funcionamiento del grupo sectario.

La ansiedad es uno de los factores principales con los cuales juegan las Sectas Destructivas para tener cada vez más controlados a sus adeptos. Ha habido bastantes casos de adeptos que debido a mantener constantemente situaciones de ansiedad han tenido consecuencias bastantes graves (junto con otras causas) tales como depresiones o esquizofrenias.

15. Inseguridad:

El factor inseguridad va íntimamente ligado a la ansiedad que va desarrollando el adepto durante su estancia en la Secta Destructiva. La inseguridad acaba haciendo al adepto una persona incapaz de valerse por sí mismo y de poder tomar sus propias decisiones, entre otros perjuicios.

16. Autoestima baja, escasa o nula:

Si hay algo que tienen muy claro los líderes de grupos sectarios es que han de conseguir que la autoestima de sus adeptos estén, como se suele decir "por los suelos". Con eso se consigue, entre otras cosas, una mayor obediencia al líder o líderes del grupo.

La disminución de la autoestima la va consiguiendo el adepto con gran rapidez cuando diariamente a éste le hacen ver que no solamente sus padres son los causantes de sus problemas o conflictos, sino que el mismo es también el causante de todo lo negativo que ha hecho en su vida.

Es por ello, que en muchas Sectas Destructivas, cuando los adeptos tienen que contar delante de los demás miembros toda su vida pasada, se aplaude y se refuerza exclusivamente aquellas situaciones o cosas negativas, mientras se ignoran las positivas. Es decir, a los adeptos en una Secta Destructiva se les refuerza únicamente los aspectos negativos, nunca los positivos.

17. Falta de concentración y atención:

Debido a la carencia sensitiva, más o menos intensa, que el adepto va teniendo en el grupo sectario, a la ruptura con lazos exteriores a la secta, a la escasa y mal alimentación, y a las "lecturas" totalmente inservibles y contraproducentes que le obligan leer dentro del grupo, el adepto cada vez va perdiendo mayor capacidad de concentración y atención, así como pérdida de memoria.

Es por ello, que cuando un adepto sale de una Secta Destructiva, una de las primeras cuestiones que un profesional ha de hacer con él, es que vaya recuperando la capacidad no solamente de crítica y razonamiento sino, también la de concentración y atención.

18. Pesadillas:

Las pesadillas es un trastorno bastante común que suelen padecer los ex adeptos. La mayoría de ellos las desarrollan durante los primeros meses de abandono del grupo sectario, aunque hay muchos otros ex adeptos que las arrastran durante años. Si en los adultos es serio dicho problema, en los niños es aún mucho más, fundamentalmente cuando les viene a la mente el "infierno" sectario que vivieron de agresiones, palizas y todo tipo de abusos.

19. Depresiones:

Normalmente la mayoría (no todos) de los adeptos que abandonan o son sacados de una Secta Destructiva, durante los primeros meses de este alejamiento sectario, suelen tener depresiones de mayor o menor gravedad e intensidad.

Una persona que sale de un grupo sectario (y más si ha estado durante muchos años), que a fin de cuentas es un auténticos grupo totalitario, se encuentra con que vuelve a una sociedad de la que fue "arrancada" pero que para él es algo nuevo, ya que entran en conflicto los valores que le han inculcado durante su estancia dentro de la Secta Destructiva, con los suyos antes de entrar en ella.

Esa confrontación suele ser enormemente fuerte para muchos ex adeptos que por tanto acaban desarrollando todo tipo de depresiones, entre otras patologías. Sin olvidar las depresiones que desarrollan muchos adeptos durante su permanencia en la secta, y donde carecen de la más mínima ayuda y tratamiento profesional.

20. Trastornos, patologías y disfunciones sexuales:

Como ya se ha mencionado anteriormente, la manipulación directa o indirecta de la sexualidad es uno de los aspectos más importantes que utilizan las sectas destructivas para controlar y manipular a sus adeptos, social y emocionalmente. Como consecuencia se acaba desarrollando toda una serie de trastornos o disfunciones sexuales.

Entre todos ellos, cabría destacarse los siguientes: Represión sexual, sentimientos de culpa, miedos sexuales, amenorrea, tendencias sado-masoquistas, anorgasmia secundaria, inhibición del deseo sexual, impotencia secundaria, eyaculación precoz, fobia o evitación sexual, etc.

Gracias a Andrea Green por tan interesante articulo!

http://www.sindioses.org/sociedad/sectaspeligro.html#clasificacion-de-las-sectas-por-su-doctrina